Se sube a un taxi en Marbella y en mitad del trayecto se da cuenta de lo que llevaba en el pelo: obligada a parar

Una taxista de la ciudad malagueña contaba en sus redes sociales la curiosa anécdota que le ocurrió cuando estaba en mitad de una carrera

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Taxi en Marbella

Ana Rumí

Publicado el - Actualizado

3 min lectura

Que hace calor en toda España es una tremenda obviedad pero, sin embargo, nos vemos obligados a hablar de ello. Y no precisamente por dar un parte meteorológico en el que especifiquemos qué lugares de España tendrán altas temperaturas, sino porque el calor nos obliga a tener determinados hábitos.

Hábitos como beber mucha más agua (sí, tendemos a necesitarla más que en otras estaciones), hacer deporte a determinadas horas y evitar las zonas de mucho calor. Sea como sea, es fundamental hacer ciertas cosas para evitar males como golpes de calor.

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Y es que es vital evitar las zonas donde apenas hay sombras y evitar las horas donde más puede pegar el sol, porque puede tener graves consecuencias para nuestra salud. Por eso mismo, si tenemos que salir imprescindiblemente, tomaremos ciertas precauciones.

Cuando salimos en verano, normalmente, lo hacemos con una botella de agua en nuestra mochila, con un sombrero o una gorra, y con gafas de sol. Y, si podemos, evitaremos hacer trayectos caminando bajo el sol.

Por eso mismo, es muy común vernos en estos meses estivales tomando taxis, especialmente en ciudades donde el calor aprieta más. Lugares como Marbella. Aquí hay una taxista que, a través de sus redes sociales, cuenta anécdotas del todo inesperadas.

De lo que se da cuenta en medio de una carrera en taxi

Marbella puede ser uno de los destinos vacacionales más interesantes y jugosos para los españoles y, también, para los extranjeros. Es muy común, por tanto, que haya mucha afluencia de gente allí.

Esta taxista de la ciudad cuenta, a través de su TikTok, anécdotas que le ocurren en su taxi, y muchas de ellas, la verdad, son de lo más surrealistas.

Así pues, contaba una historia en la que un cliente puso patas arriba el taxi casi sin despeinarse. Todo ocurrió cuando, a mitad del trayecto, se dio cuenta de que llevaba algo en el pelo poco usual. Ella misma aclaraba que era un día en el que hacía mucho viento.

“Empieza a quitarse algo y me dice: 'madre mía, vaya bicho. No sé si era una araña, una pulga o qué'” comenzaba contando esta taxista.

Para su sorpresa, el mismo cliente decidía dejar el bicho en la alfombrilla o en el coche, sin saber exactamente a dónde había ido a parar. Esto fue lo que obligó a parar el taxi a esta chica.

¿Eso ahora dónde va a estar? A mí me pica ya todo, no sé dónde está ese bicho, solo espero que se haya matado del golpe o algo” seguía diciendo la taxista.

Con mucho humor, esta chica acababa explicando que, claro, hacía tanto viento que el bicho se había colado en el pelo del cliente, sin tener en cuenta él, hasta que se movió en su pelo, que eso había podido ocurrir.

Lo que ocurre en un bar de Santander que levanta ampollas

La cuenta @SoyCamarero en X, antiguo Twitter, se dedica a hablar de todo lo que concierne a la hostelería. Habla de las imposibles ofertas que afectan a estos profesionales, y de las duras condiciones que viven en su día a día.

También recoge anécdotas de camareros y de clientes y esta que te vamos a contar es una de ellas. Todo ocurrió cuando, en un bar de Cantabria, unos clientes entraron a pedir comida para llevar.

Entre lo que pidieron fueron unos bocadillos y unas bebidas y todo, como decimos, para llevar. Fue justo cuando llegó la comida y la cuenta lo que les escamó.

Y es que, cuando revisaron la factura, se dieron cuenta de un detalle con el que no contaban. Más allá de lo que costaban los bocadillos y las bebidas, el restaurante les había cobrado el papel donde envolvían la comida, y no era precisamente barato.

Imagen de archivo de la playa de El Sardinero en Santander.

Cada envoltorio costaba un euro, por lo que llegaban a cobrarle 5 euros de incremento solo por envolverlos. Al final, terminaba en denuncia pública, de la que se hacía eco @SoyCamarero.

Hay, sin embargo, algunos hosteleros que defendían esta práctica, y decían que era prácticamente obligatoria en muchos locales. “No quiero romper la lanza pero eso es por ley actualmente. Se nos ha obligado a la restauración cobrar por los envoltorios , plásticos y todo material designado para comidas para llevar Se supone que así se evita el gasto alimentario” decía un usuario.