La persiana que pocos quieren levantar: el relevo generacional en los mercados de abastos, cogido con pinzas
La falta de relevo generacional y las duras condiciones del trabajo autónomo amenazan con la extinción de los puestos de toda la vida en espacios como el mercado de San Francisco de Jaén

¿Existe el relevo generacional en los mercados de abastos?
Jaén - Publicado el
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La Navidad trae consigo un aumento de las visitas a los mercados de abastos, pero estos espacios emblemáticos podrían estar en riesgo de extinción. El mercado de San Francisco de Jaén es un claro ejemplo de esta realidad, donde la mayoría de los negocios familiares, algunos con más de medio siglo de historia, afrontan un futuro incierto ante la falta de relevo generacional.
Un futuro sin herederos
El principal problema es que las nuevas generaciones no quieren hacerse cargo de los negocios. "Nadie quiere levantarse temprano, madrugar y trabajar", lamenta Pepe, uno de los comerciantes. Los jóvenes, explica, "quieren la buena vida, tener sus sábados de vacaciones, tener sus tardes de vacaciones", algo incompatible con las exigencias del trabajo autónomo.

Pepe Siles en su puesto
Antonio Jesús, otro comerciante, se encuentra en una situación similar. "No tengo descendencia, tengo sobrinos, pero no están interesados", afirma. Observa con preocupación cómo el comercio en Jaén "cada día va más para abajo", lo que agrava la falta de perspectivas para encontrar un sucesor.
Hay momentos en los que tú estás trabajando, pues, exclusivamente para pagar esos impuestos"
Comerciante
Ser autónomo, una carrera de obstáculos
Las dificultades son terroríficas, según relata Antonio Jesús, y no solo en el mercado, sino en todo el centro de Jaén, como evidencia la "cantidad de locales que hay cerrados". Los comerciantes se sienten ahogados por una "cantidad de impuesto increíble". "Hay momentos en los que tú estás trabajando, pues, exclusivamente para pagar esos impuestos", denuncia, y añade que el colectivo de autónomos ha estado "históricamente menospreciado de una manera indiscriminada".
Nuestros hijos han visto que en esta casa, pues, no hay unas vacaciones si no te las planteas"
Comerciante
Hilaria y María Dolores, quienes recogieron el testigo de sus padres en un negocio familiar, tampoco ven un futuro claro. Sus hijos han estudiado y trabajan fuera. "Ellos piensan que nuestro trabajo es muy sacrificado y no lo quieren así", comentan. Han sido testigos directos de las renuncias que implica: "Nuestros hijos han visto que en esta casa, pues, no hay unas vacaciones si no te las planteas, si tú te pones enfermo, no te puedes dar de baja".

Mercado de San Francisco
Una luz de esperanza
Sin embargo, hay excepciones. Antonia, al frente de un puesto de especias, se jubilará el 31 de diciembre con la tranquilidad de que su hijo tomará las riendas. El negocio ha pasado por varias generaciones de la misma familia, lo que representa un caso de éxito en un panorama desolador.
Aunque el hijo de Antonia tiene otros proyectos, como prepararse unas oposiciones, ha decidido continuar con el legado familiar. "Ha visto que el negocio funciona, que va muy bien y, entonces, pues, es decisión de coger mi relevo", explica su madre. Su caso demuestra que, a pesar de las dificultades, el relevo generacional en los mercados es posible si se percibe como una oportunidad viable.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



