Rafa Guerrero revela las claves para educar niños emocionalmente sanos y felices
El psicólogo experto en neuroeducación desmonta mitos y ofrece herramientas para conectar con las necesidades de los más pequeños en un mundo lleno de exigencias

Granada - Publicado el
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El psicólogo experto en emociones y neuroeducación, Rafa Guerrero, ofrecerá las claves para afrontar "el reto de educar hijos felices" en una conferencia el próximo 5 de febrero en el Palacio de Congresos de Granada. El evento, organizado por el colegio Monaita - Mulhacén, abordará la dificultad de ser padres en una sociedad marcada por el estrés, las prisas y la desinformación. Guerrero adelanta que la principal herramienta es conectar con las necesidades de los niños y ofrecerles contextos seguros para que expresen cómo se sienten.
El analfabetismo emocional de los adultos
Una de las ideas centrales que plantea Guerrero es la necesidad de que los propios padres sean emocionalmente competentes. El psicólogo lanza una pregunta clave: "¿cómo voy a poder enseñar todo esto si yo soy un analfabeto emocional?". Sostiene que para poder guiar a los hijos en la gestión de sus emociones, los adultos deben primero conocer las suyas, ya que no se puede enseñar lo que no se conoce.
Guerrero describe las emociones como un recurso fantástico que aporta información muy importante. Entender que el miedo puede señalar un peligro o que la rabia surge cuando se vulnera un límite es fundamental. "Todas y cada una de las emociones nos aportan información", afirma el experto, quien enseña a identificarlas para poder gestionarlas adecuadamente.
Hablar de la tragedia para evitar el trauma
Ante el dilema de si aislar a los niños de las malas noticias, como el accidente de tren de Adamuz o la erupción del volcán de La Palma, Guerrero es tajante. Asegura que la tendencia a ocultar la realidad nace del miedo de los propios padres, pero que para que un evento estresante no se vuelva traumático, es imprescindible hablar de ello.
El psicólogo insiste en que se debe ir en contra del mandato social de no hablar de lo desagradable. "Hay que hablar de los conflictos, los conflictos no se esconden, se ponen sobre la mesa y se habla", subraya. Permitir que el niño exprese sus emociones sobre un hecho difícil es clave para que pueda integrarlo, adquirir un aprendizaje y desarrollar resiliencia.
Consecuencias de una mala gestión emocional
Guerrero advierte que una mala gestión de las emociones durante la infancia “muy probablemente” tendrá consecuencias en la edad adulta. Si a un niño se le reprime constantemente el enfado, la tristeza o el miedo con frases como "no llores" o "tienes que ser valiente", aprenderá a desconectarse de su cuerpo y de sus emociones.
Esta desconexión es perjudicial, ya que impide a la persona gestionar el impacto que las situaciones de la vida, como un conflicto laboral o un disgusto familiar, tienen sobre ella. "El mundo te afecta y es normal, y está bien que te afecte", concluye Guerrero, porque significa que lo que ocurre es importante para nosotros.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



