Tour de Francia | 4ª etapa
Philipsen repite triunfo en un accidentado sprint; Adam Yates sigue líder antes de la montaña
Segundo sprint consecutivo en el Tour de Francia y segunda victoria del belga Jasper Philipsen que se impuso a Caleb Ewan en un sprint con varias caídas.

Sprint final de la 4ª etapa del Tour
Publicado el - Actualizado
3 min lectura
Segundo "sprint" consecutivo en el Tour de Francia y segunda victoria del belga Jasper Philipsen, que confirmó su condición de llegador más fuerte al superar en la línea de meta al australiano Cabel Ewan y al alemán Phil Bauhaus. El británico Adam Yates mantuvo el maillot amarillo de una clasificación general que no sufrió cambios.
Philipsen consiguió su cuarto triunfo parcial en la ronda gala, esta vez en un accidentado "sprint" que se disputó en el circuito de Nogaro, con un asfalto en buenas condiciones y con mucha anchura, que no evitó que se produjeran varias caídas camino de la meta.
El belga del Alpecin, que el año pasado se impuso en Carcasona y en los Campos Elíseos, confirma que es el más fuerte de los "sprinters" y domina la disciplina.
EL RECUERDO SAGRADO DE LUIS OCAÑA
En Las Landas hubo tregua desde el banderazo de salida. Era un día para el esprint, para el deleite de los velocistas y el descanso activo de los hombres de la general. Nada de fuga de salida, el pelotón no dio luz verde para no alterar el orden pactado. Solo a partir del km 95, al paso por el esprint intermedio de Notre Dame des Cyclistes, en Labastide D'Armagnac, se interrumpió el bostezo generalizado.
Esta localidad alberga desde el 18 de mayo de 1959 el santuario de Nuestra Señora de los Ciclistas, actualmente un museo del ciclismo, de cuyos muros cuelgan los maillots de campeones del Tour de Francia, como Eddy Merckx, Jacques Anquetil, el local André Darrigade, campeón mundial en 1959, y los españoles Alberto Contador, Alejandro Valverde, y por supuesto, de Luis Ocaña, quien se casó con Josiane en la citada iglesia.
En aquella boda hubo un pacto. Ocaña se casaba en esa ermita y donaba parte de sus maillots y trofeos, y el cura tenía que convertir el recinto en una especie de santuario para los ciclistas. Los feligreses, desde entonces, rezan entre joyas de la historia del ciclismo.
Por esa zona hay carteles que indican dónde se encuentra la finca donde vivió y murió Ocaña en 1994, su refugio de Caupenne D'Armagnac, en cuyo ayuntamiento la organización colocó un ramo de flores. Por estos lares surgió un simulacro de fuga a 86 de meta con dos franceses normandos, Cosnefroy y Delaplace, condenados de antemano, pues la llegada al esprint estaba escrita a fuego.
FESTIVAL DE CAÍDAS, PHILIPSEN IMBATIBLE
La travesura del dúo galo se esfumó a 23 km del circuito Paul Armagnac, un autódromo que tuvo sus momentos de gloria en los años, incluso con ciclistas como Eddy Merckx, ganador de un Criterium en 1974. Un circuito de 3.636 metros de largo donde se iban a jugar el honor los "guepardos" del pelotón.
Los ejércitos de los candidatos marcharon a bloque hasta la estampida definitiva. Surgieron los nervios habituales, ya dentro del circuito se sucedieron las caídas. En la primera quedó eliminado el campeó de Europa Fabio Jakobsen, tal vez el favorito.
Cada uno buscó su espacio. El Jumbo preparó el despegue de Van Aert hasta con 4 hombres, pero el que lanzó el órdago fue el Alpecin con Van der Poel de nuevo como lanzador 'premium'. La pleitesía del rey del ciclocrós y de la Roubaix la interpretó perfectamente Jasper Philipse, con un ataque lejano y mantenido que evitó debates. Es el esprinter más en forma del Tour.
La quinta etapa del Tour entra este miércoles en Pirineos con la quinta etapa entre Pau y Laruns, de 162,7 km de recorrido. Llegan los puertos importantes, entre ellos, y para empezar, el Col de Soudet, a mitad de recorrido, el primero de categoría especial, con 15,1 km al 7,2 %), para continuar con el Col D'Ichére (3a, 4,2 km al 7) y terminar con el mítico Marie Blanque (1a, 7,7 km al 8,6 %), con la cima a 18 km de meta. Los favoritos a escena.



