Si tu perro pone cara de sonrisa en realidad está expresando una emoción muy diferente, según un educador canino
El experto en comportamiento de mascotas, Pol Grau, aclara qué significa que los cánidos pongan una cara que se parece a la de los humanos cuando sonríen

Un perro sonríe
Madrid - Publicado el
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El debate sobre si los perros sonríen como los humanos ha cobrado fuerza en redes sociales tras la publicación de un polémico vídeo del educador canino y creador de contenido Pol Grau, conocido en TikTok como @educadorcan. Con más de un millón de visualizaciones, el vídeo desmonta la creencia popular de que los perros muestran felicidad a través de una expresión facial similar a la sonrisa humana. "Si piensas que esto es una sonrisa, estás equivocado", sentencia Grau en su publicación, que ha generado cientos de comentarios entre dueños de mascotas.
Según el experto, lo que muchos interpretan como una sonrisa canina, boca relajada y ligeramente abierta, con la lengua visible, puede ser, en realidad, una señal de estrés o incomodidad. "Puede perfectamente parecer una sonrisa, pero si nos fijamos en las señales corporales, vemos que en realidad no lo es", explica. Grau insiste en que este gesto suele aparecer en contextos donde el animal se siente "agobiado o superado", ya sea por un entorno sobreestimulante, una interacción incómoda o incluso dolor físico. "Cuando un perro pone esta cara, fácilmente puede significar que está más angustiado que contento", añade.
La ciencia detrás de las expresiones caninas
La controversia generada por el vídeo refleja un tema ampliamente estudiado por etólogos y especialistas en comportamiento animal. Investigaciones recientes coinciden en que los perros no sonríen como los humanos, pero desarrollaron mecanismos para comunicar emociones a través de expresiones faciales y lenguaje corporal. Un estudio publicado en Current Biology confirma que los canes pueden distinguir entre rostros humanos felices y enojados, lo que sugiere una adaptación evolutiva para interpretar, y eventualmente imitar, nuestras expresiones.
No obstante, como señala la Fundación Affinity en sus informes, la sonrisa canina es más un reflejo de relajación que de alegría pura. "Los perros tienen hocicos diseñados para la fuerza, no para la flexibilidad. Su 'sonrisa' suele asociarse a un estado de calma, pero requiere interpretarse en conjunto con otras señales, como la postura de las orejas o la cola", explica Laura Rodríguez, portavoz de la organización.
En la misma línea, el portal PetMD advierte que algunas expresiones interpretadas como sonrisas, como el jadeo con los labios retraídos, pueden indicar sumisión o esfuerzo por calmar a un humano enfadado, especialmente si el perro baja la cabeza o evita el contacto visual.
Adopciones en España: un contexto preocupante
El debate sobre las emociones caninas adquiere especial relevancia en un país como España, donde el abandono de mascotas sigue siendo un problema grave. Según el último estudio de la Fundación Affinity, en 2024 se recogieron más de 292.000 perros y gatos en protectoras, un 2 % más que el año anterior. Pese a ello, las adopciones de perros alcanzaron un mínimo histórico en 2023, con solo 77.000 ejemplares reubicados, un 45 % del total que llegó a refugios.
Isabel Buil, directora de la Fundación Affinity, atribuye este descenso a factores como la preferencia por razas consideradas "peligrosas", problemas de comportamiento o la avanzada edad de los animales. "La adopción es clave para reducir el abandono, pero la saturación de los centros y los prejuicios dificultan el proceso", lamenta. Además, el Ministerio de Derechos Sociales reveló en mayo de 2025 que el 80 % de los perros y gatos abandonados carecían de microchip, lo que complica su devolución a los dueños.
Reacciones en redes: ¿sonrisa o estrés?
El vídeo de Grau ha dividido a la comunidad de amantes de los perros. Mientras algunos usuarios bromean, "pues mi perra duerme 'agobiada' todo el día", otros defienden que la expresión facial canina no puede reducirse a una única emoción. "Que ponga esa cara no quiere decir que esté contento, pero tampoco agobiado. La estructura facial de los perros no les permite cambiar su expresión como nosotros", argumenta un seguidor.

Dos perros jugando en el campo
Para Javier Pedraz, del Colegio de Veterinarios de Badajoz, la clave está en observar el contexto: "Un perro que 'sonríe' mientras juega probablemente esté feliz; si lo hace en una consulta veterinaria, quizá esté nervioso". Esta postura coincide con hallazgos de la Universidad de Medicina Veterinaria de Viena, que demostraron que los perros asocian expresiones humanas con consecuencias positivas o negativas, adaptando su conducta en consecuencia.
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Más allá de la antropomorfización
Los expertos insisten en evitar proyectar emociones humanas en las mascotas. Como resume Nupec en un artículo reciente, "atribuir sonrisas humanas a los perros es una forma de antropomorfismo que puede llevarnos a malinterpretar sus necesidades reales" 8. En lugar de buscar sonrisas, recomiendan fijarse en señales como la cola en posición neutral, las orejas relajadas o la disposición al juego.
Mientras España avanza hacia un registro estatal de mascotas para combatir el abandono, educadores como Pol Grau aprovechan las redes para promover una tenencia responsable. Su mensaje final es claro: "Entender a tu perro requiere mirar más allá de su hocico. Su bienestar depende de que leamos correctamente lo que nos dice".