TOROS ALMENDRALEJO

Curro Díaz hace pleno de cuatro orejas en Almendralejo (Badajoz)

Curro Díaz abrió la puerta grande en Almendralejo, tras cortar cuatro orejas a dos toros muy manejables de Las Monjas. El de Linares toreó con gusto con capote y muleta, aunque ante el quinto, al que se le dio la vuelta al ruedo, a todas luces improcedente, adoleció de falta de ajuste.

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 22:50

Curro Díaz abrió la puerta grande en Almendralejo, tras cortar cuatro orejas a dos toros muy manejables de Las Monjas. El de Linares toreó con gusto con capote y muleta, aunque ante el quinto, al que se le dio la vuelta al ruedo, a todas luces improcedente, adoleció de falta de ajuste.

Finito de Córdoba lució ante su primero y sus dos faenas tuvieron detalles. Emilio de Justo completaba la terna y debido al mal uso de la espada ante el tercero, y por lo rajado del sexto, se fue, como Finito, de vacío.

Tarde entretenida la que se vivió en el coso de La Piedad de Almendralejo, en la que se lidió un encierro de Las Monjas muy a modo y muy a propósito para el triunfo. Curro Díaz paseó cuatro apéndices, tal vez excesivos.

El de Linares se lució a la verónica ante sus dos toros. Toreo el suyo de mucha expresión en el lance fundamental del toreo de capote. Tuvo más poso su faena al primero de su lote, vertical el diestro, muleta grande, series de mucho gusto, mano baja y hombros caídos. Toda la faena fue con la mano derecha.

Ante el quinto, feo pero muy boyante, hubo poco ajuste, y por tanto más artificio que verdad, pero también paseó las dos orejas.

Finito de Córdoba va a su aire. En esta fase de su larga carrera no hace de la ligazón valor supremo, y busca más la perfección del pase, aunque estos lo sean de uno en uno.

Sus dos faenas tuvieron detalles, y fue mejor la que le hizo al toro que abrió el festejo. Fue un trasteo en el que primó la suavidad y la torería, dando tiempos entre pases y entre series. Pero tardó en cuadrar el animal, y aunque hubo fuerte petición, el presidente creyó que no era mayoritaria.

Lo mejor ante el cuarto fueron las verónicas de recibo y el comienzo de faena, sujetando por abajo a un animal que se quería ir. Pero Finito no se encontró con la muleta, y menos con la espada.

Emilio de Justo se fue de vacío. Toreó con empaque a sus dos toros a la verónica, y al tercero le hizo una faena bien argumentada, a más cuando se echó la muleta a la zurda. Pero falló con la espada. El sexto fue un toro muy deslucido. Huido a chiqueros, no tuvo un pase.

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FICHA DEL FESTEJO.- Toros de Las Monjas, desiguales de cuajo, hechuras y comportamiento. Al quinto se le dio la vuelta al ruedo. Manso pero noble y de muy justa transmisión, el primero; muy manejable pero de poca raza, el segundo; bueno, el tercero; noble pero soso, el cuatro; boyante, el quinto; manso y muy deslucido, el sexto.

Juan Serrano "Finito de Córdoba", de blanco y plata: estocada atravesada (ovación); y tres pinchazos, estocada trasera y atravesada, y descabello (silencio tras aviso).

Curro Diaz, de rosa y oro: estocada delantera y desprendida (dos orejas); y estocada desprendida (dos orejas).

Emilio de Justo, de azul marino y oro: tres pinchazos y estocada (ovación); y dos pinchazos y estocada muy baja (ovación).

La plaza registró algo más de media entrada.

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