Los productos del entorno de nuestros hijos se fabrican con los criterios de hace 30 años

Madrid - Publicado el - Actualizado
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Una silla de retención para el coche, la distancia que debe haber entre barrotes en una cuna o el tamaño de un juguete para evitar atragantamientos, o la forma de un cierre de un medicamento para que no puedan abrirlo..., definir y actualizar estos parámetros es el objetivo de un estudio que está llevando a cabo el Instituto de Biomecánica de Valencia en el que participan cerca de 2.000 niños de todas las edades de España y Países Bajos. Los resultados se recogerán en un informe que marcará las pautas en Europa para la fabricación de productos seguros para los más pequeños.
Los productos del entorno de nuestros hijos se fabrican ahora mismo con los criterios de hace 30 años. La Comisión Europea ha encargado un nuevo estudio biométrico para acomodarlos a la talla y la fuerza de los pequeños europeos actuales. Y es el instituto valenciano el encargado de hacer las medicaciones que regirán para los fabricantes y que garantizarán su seguridad con el sello CE.
El trabajo “surge de la necesidad -asegura Carlos González, el Director de Innovación en Indumentaria y Calzado del IBV-, porque hay una normativa de juguetes, de vallas, de coches, de todos los productos que usan los niños. Todos tienen unos requisitos de seguridad y todos tienen unas normativas de seguridad que, además, tienen que cumplirse de forma obligatoria, para evitar por ejemplo la típica foto de un niño con la cabeza atrapada en las rejas de una barandilla y no pueden sacarla, o el atrapamiento de dedos, o que abran un medicamento. La Comisión Europea se ha dado cuenta de que se ponía en riesgo la salud y la seguridad de los niños. No son solo medidas antropométricas, también son medidas de fuerza”.
El estudio
Es el primero que se hace de fuerza y que servirá para diseñar los cierres de productos de limpieza o de medicamentos para que los niños no sean capaces de abrirlos. El estudio es largo y muy complejo, y esa es la razón de que en tres décadas no se haya abordado. “Muchas veces no podemos hacerlo todo con el mismo niño -explica el investigador-, sobre todo con los más pequeños. Hay una parte de medida con escáner del cuerpo, se escanea también las manos y los pies, que en el de cuerpo no salen con claridad, y se hace en diferentes posturas, sentadas y de pie. Medimos los 'alcances', por ejemplo, si están en el coche si la mano llega al cambio de marchas, al aire acondicionado, o a determinados botones... se ha hecho con niños para poder diseñar sus entornos. Y hemos desarrollado una máquina, como una máquina de gimnasio, para poder medir la fuerza”.
Las aplicaciones
A corto plazo no veremos cambios importantes, lo que se hará es afinar, optimizar lo que ya tenemos para evitar los riesgos que puedan existir. “Pero disponer de tantos datos, al utilizar escáner en 3D no solo tienes una dimensión lineal, tienes el cuerpo en 3 dimensiones, y eso a parte de trabajar en la parte normativas-augura el investigador del Instituto de Biomecánica de Valencia- si se va a trabajar en nuevos productos y nuevos entornos para niños y ahí seguro que pueden surgir nuevas innovaciones”.
Los resultados de este estudio se aplicarán a todos los productos que un niño desde 0 a 14-16 años puedan estas. Puericultura, ropa, carritos, juguetes, sillas para comer, deportes, hasta las mesas de los colegios o la tecnología, los móviles, por ejemplo.
Los resultados
Los resultados definitivos se conocerán en año y medio. “Estamos todavía midiendo, y nos está constando, sobre todo a los niños más pequeños. Estamos midiendo en España y en Países Bajos, y recogiendo estudios que se han hecho en los últimos cinco años”. Carlos González asegura que todavía no tienen una visión global, “pero estamos viendo que ha habido un aumento de peso, están más gorditos, en la altura hay más homogeneidad: en Centroeuropa que ya eran muy altos se han estancado e incluso han crecido un poco menos, y, sin embargo, han cogido altura los menores del sur de Europa. Las diferencias son menores que hace 30 años”.



