uno de cada cinco españoles consume estos fármacos
Un experto alerta sobre los 'caramelos' para dormir: los riesgos de normalizar las benzodiacepinas
España lidera el consumo mundial de estos ansiolíticos, cuyo uso prolongado puede provocar demencia, accidentes y una fuerte adicción

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España se ha situado a la cabeza del consumo mundial de benzodiacepinas. Aunque su indicación clínica recomienda un tratamiento a corto plazo, generalmente no superior a cuatro semanas, su uso se ha cronificado. Según los datos, uno de cada cinco españoles consume estos psicofármacos y, de ellos, cuatro de cada diez lo hacen a diario, una situación vinculada a que cuatro de cada diez personas en el país presentan síntomas relacionados con problemas de sueño.
Una normalización peligrosa
Para Carlos Roncero, presidente de la Sociedad Española de Patología Dual y miembro de la Alianza por el Sueño, este sobreuso responde a varios factores. Por un lado, una falta de controles adecuados en el sistema sanitario y, por otro, una visión social que les ha restado importancia. "Se ha perdido el respeto a este tipo de fármacos", advierte el experto, señalando que en los medios y la ficción se habla de ellos con una familiaridad que genera una falsa sensación de seguridad.
No son caramelos, tienen sus riesgos y sus complicaciones"
Presidente de la Sociedad Española de Patología Dual
Roncero insiste en que es necesaria más educación sanitaria para la población. "No son caramelos, tienen sus riesgos y sus complicaciones", afirma. El especialista subraya que tomar esta medicación por recomendación de un familiar o por verla en televisión es una práctica totalmente desaconsejada que puede acarrear graves peligros.
Los riesgos de un consumo prolongado
El consumo de benzodiacepinas sin supervisión y de forma mantenida conlleva múltiples riesgos. A nivel cognitivo, puede generar enlentecimiento y problemas en la conducción o en el trabajo, asociados a un mayor riesgo de accidentes. Además, según Roncero, "hay algunos trabajos que lo asocian con síntomas a largo plazo de demencia".
Existe el riesgo de desarrollar una adicción a las benzodiacepinas"
Presidente de la Sociedad Española de Patología Dual
El peligro más grave, según advierte, es el desarrollo de una adicción. Roncero confirma que "existe el riesgo de desarrollar una adicción a las benzodiacepinas" en personas vulnerables; un trastorno con criterios similares a la dependencia del alcohol. Los profesionales de la salud mental, explica, tienen una amplia experiencia en tratar a pacientes que necesitan una desintoxicación pautada para abandonar estos fármacos.
Cómo abandonar el tratamiento de forma segura
Abandonar el consumo de benzodiacepinas no puede hacerse de golpe. Carlos Roncero advierte que cualquier retirada debe realizarse siempre "bajo supervisión médica", ya sea de médicos de familia, psiquiatras o especialistas en adicciones. El proceso es una retirada progresiva y descendente "a lo largo de días, semanas o incluso algún mes" para evitar riesgos.
Una retirada inadecuada puede provocar efectos secundarios, síndromes de abstinencia e incluso convulsiones. Por ello, el presidente de la Sociedad Española de Patología Dual concluye que es fundamental abordar los problemas de base como la ansiedad o el insomnio con otras estrategias, y usar las benzodiacepinas solo en periodos autolimitados y siempre bajo estricto control profesional.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



