más de 800 equipos españoles han participado ya en este proyecto

Así descubren su vocación los ingenieros del futuro: la experiencia real que les guía antes de la universidad

Un equipo de estudiantes de Bachillerato de un instituto madrileño afronta por primera vez el desafío CanSat de la Agencia Espacial Europea para inspirar a otros jóvenes

Alumnos en un proyecto científico
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Crónica Carmen Labayen sobre un proyecto para fomentar vocaciones STEM  

Carmen Labayen

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Un equipo internacional de seis estudiantes de Bachillerato del Runnymede College está a punto de hacer historia en su centro. Son los pioneros en participar en CanSat, una exigente iniciativa educativa de la Agencia Espacial Europea (ESA) que reta a jóvenes de toda Europa a construir y lanzar un satélite del tamaño de una lata de refresco. A pocas semanas del lanzamiento, Borja Peña, de 17 años, y Dora Chen, de la misma edad, comparten con COPE una experiencia que, aseguran, les ha dado un punto de vista cercano a la ingeniería y les ha ayudado a definir su vocación.

¿Qué es CanSat y en qué consiste?

El nombre CanSat es un juego de palabras en inglés que fusiona “Can” (lata) y “Sat” (satélite). La iniciativa, impulsada por la ESA, busca fomentar las disciplinas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) entre estudiantes de 14 a 19 años por medio de un concurso con fase regional, nacional y europea. Desde que lo pusieron en marcha en España en 2017 y hasta 2024, ha participado 790 equipos de 16 comunidades autónomas, sumando casi 5.000 inscritos entre alumnos y docentes en nuestro país.

El reto consiste en diseñar y construir un satélite funcional dentro de una lata, que es lanzado por un cohete o elevado por un globo aerostático a una altitud de hasta 1.000 metros. Durante su descenso por medio de un paracaídas, el dispositivo debe cumplir una misión primaria obligatoria: medir la temperatura y la presión atmosférica y transmitir los datos a una estación en tierra. Además, cada equipo debe desarrollar una misión secundaria de su propia elección.

Un satélite pionero con misión sostenible

El equipo de este instituto madrileño, formado por dos chicas y cuatro chicos de nacionalidad española, japonesa y china, ha optado por un objetivo secundario con conciencia medioambiental. “Pensamos que estaría bastante bien incluir algo que fuese sostenible”, explica Borja Peña. Su satélite desplegará cuatro hélices durante la caída para aprovechar la energía cinética, generar electricidad y almacenarla en un condensador.

“Estamos intentando investigar cómo maximizar la eficiencia de nuestro sistema y de sistemas parecidos”, añade Borja sobre su objetivo de mejorar el rendimiento de turbinas de viento en condiciones reales de caída. El proyecto, que han financiado con una recaudación de 300 euros, les ha obligado a sumergirse en el diseño de circuitos, el uso de transformadores y el modelado 3D de los componentes.

“Una experiencia profesional antes de elegir grado”

Para Borja, que ha decidido estudiar ingeniería mecánica, la experiencia ha sido decisiva. “Es mucho más práctico que lo que haces en clase”, afirma. El proyecto le ha permitido aplicar sus conocimientos en modelaje 3D para crear animaciones y vídeos explicativos, además de encargarse de la difusión y la recaudación de fondos. Esta vivencia, asegura, le ha permitido confirmar lo que realmente le gusta.

Hasta que no trabajas en proyectos reales, es muy difícil saber si algo te interesa realmente"

BORJA PEÑA

Alumno de segundo de Bachillerato y participante en el proyecto de la ESA

“Considero que es una experiencia profesional muy útil antes de elegir un grado. Hasta que no trabajas en proyectos reales, es muy difícil saber si algo te interesa realmente”, reflexiona Borja. La competición, que simula las fases de un proyecto espacial real, les obliga a resolver problemas constantemente. “Siempre te salen más y más problemas y tienes que ir resolviéndolos para seguir progresando y en ello consiste también, creo, la ingeniería”, comenta.

Su compañera Dora Chen, a quien siempre le han atraído la física y las matemáticas, comparte esta visión. El proyecto le ha permitido explorar nuevas áreas. “Estoy más dedicada a los aspectos técnicos del circuito y a la programación con Arduino”, explica. Para ella, ha sido un reto fascinante: “Hay componentes que estoy aprendiendo ahora que no sabía que existían antes, y me parece eso muy interesante, pero también más difícil”.

Me parece genial poder inspirar a chicas más pequeñas hacia ocupaciones y profesiones STEM

Dora Chen

Alumna de segundo de Bachillerato y participante en el proyecto Cansat

Como mujer interesada en un campo tradicionalmente masculino, Dora celebra la oportunidad. “Me parece genial  que podamos motivar a chicas más pequeñas a estudiar la ingeniería y la física y otras profesiones relacionadas con la ciencia”, declara. Para ella, la clave del éxito del proyecto ha sido la colaboración: “Tener un grupo de amigos que están motivados también, que todos quieren que esto salga lo mejor posible, está superbién, a mí me ha encantado”.

Marta Tello, profesora de Física y supervisora del proyecto, destaca el desarrollo de habilidades que difícilmente se enseñan en el aula y que son posibles gracias a iniciativas como la de la Agencia Espacial Europea. 

“Tienes que trabajar en equipo, porque si te llevas mal, esto no funciona. Tienes que ser una persona muy independiente, capaz de trabajar por tu cuenta en casa, y saber cómo enfrentarte a problemas y a pedir ayuda para resolverlos”, señala Tello.  Resalta que los alumnos han aprendido a redactar propuestas científicas y a enfrentarse a plazos de entrega estrictos, algo que les da una “perspectiva realista” ya no solo de cara a la universidad sino útil también para el mundo laboral.

La fecha de lanzamiento de su Cansat está a la vuelta de la esquina. Es el 17 de marzo y los nervios están a flor de piel. El equipo se encuentra en la fase de ensamblaje final, probando por separado componentes como la radio y el paracaídas. “Realmente es la primera vez que lo hacemos en nuestro centro. Hemos empezado de cero”, confiesa Borja. La incertidumbre es alta, pero la motivación y el aprendizaje acumulado ya suponen una victoria para estos futuros ingenieros y científicos.

El desafío reta a estudiantes de toda Europa. De figurar entre los proyectos ganadores en la competición regional, en su caso en Madrid, el equipo de Dora y de Borja, pasará a la fase nacional. Y el equipo ganador de la competición nacional, es invitado por la ESA a participar en el evento europeo "Ingenier@ del espacio por un día", que se celebrará en el Centro Europeo de Investigación y Tecnología Espacial (ESTEC) en Noordwijk (Países Bajos) que tendrá lugar del 17 al 19 de junio

Faltan vocaciones stem en  españa 

Iniciativas como el diseño, la construcción y la programación de un minisatélite  en los centros de Educación Secundar, Bachillerato y FP trata de desarrollar las vocaciones STEM (Ciencia, Tecnología, Ingenieria y Matemáticas). En España tenemos un claro déficit de estudiantes con menos de un 19 por ciento de graduados en estas disciplinas, por debajo de la media de la Unión Europea, que ronda el 26%.

Solo el 46% del alumnado de secundaria mantiene su intención inicial de seguir un itinerario científico o tecnológico, según un informe de DigitalES de febrero 2026. Y todo a pesar de ser sectores en plena expansión. Se estima que, solo en los próximos 10 años, nuestro país necesitará cerca de  200.000 ingenieros nuevos para cubrir sectores como la inteligencia artificial, energías renovables y transformación digital.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.

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