Madrid - Publicado el - Actualizado
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La pretensión de Unidos Podemos de ofrecer una cara amable que esconda sus verdaderas intenciones políticas se topa frecuentemente con la realidad. La aprobación en el pleno del Parlamento Europeo de una resolución que insta al gobierno de Venezuela a liberar a los presos políticos, desbloquear el referéndum revocatorio e iniciar reformas económicas y sociales, ha obligado a la izquierda radical española a colocarse en su sitio, que no es otro que el de estar al lado del gobierno liberticida de Maduro. El grupo europeo al que pertenecen Podemos e Izquierda Unida ha intentado además incluir una serie de proposiciones de apoyo al gobierno de Maduro que han sido rechazadas por el resto de los partidos políticos europeos. Además, el segundón en la fila de Unidos Podemos, Alberto Garzón, ha añadido más leña al fuego al avalar la represión llevada a cabo por el chavismo y declarando que el opositor Leopoldo López está encarcelado por intentar un golpe de Estado. Con declaraciones como ésta, nadie puede llamarse a engaño. En vez de defender al pueblo de Venezuela, que sufre los efectos de un gobierno corrupto que no garantiza la justicia y las libertades, Podemos se dedica a justificar lo injustificable. Hoy lo hacen sobre lo que ocurre en Venezuela, mañana lo harán sobre lo que puede pasar en otro sitio.



