Una espiritualidad cristiana para el mundo de la empresa

El Papa ha recibido en audiencia a un grupo de jóvenes empresarios franceses y les ha animado a no cejar en su empeño 

Audio

 

Tiempo de lectura: 1'Actualizado 03 dic 2019

El Papa ha recibido en audiencia a un grupo de jóvenes empresarios franceses y les ha animado a no cejar en el empeño de introducir las exigencias de la fe y de la doctrina social de la Iglesia en su actividad profesional marcada por las leyes del mercado y la globalización.

Tenemos numerosos ejemplos de testigos que muestran que el mensaje evangélico del que eran portadores, aparentemente débil comparado con los poderes mundanos, no es una utopía, sino que, con la fuerza del Espíritu Santo puede hacerse realidad. Una realidad siempre inacabada y que debe ser renovada. El Papa ha subrayado que los empresarios desempeñan un papel esencial en la sociedad y se ha referido a su posible actuación para educar al mundo del trabajo en una nueva forma de actuar. Uno de esos aspectos a los que les ha invitado es a poner en el foco de sus empresas el cuidado de la casa común, que no puede separarse de la conversión. Es más, esa conversión a Cristo es condición indispensable para que pueda darse cualquier otra. El cristianismo propone un modo alternativo de entender la calidad de vida y alienta un estilo de vida profético y contemplativo, capaz de gozar profundamente sin obsesionarse por el consumo. Se trata de un camino de simplicidad y sobriedad que, en efecto, va contracorriente de lo que a menudo propone el ambiente social, pero Francisco ha asegurado a estos jóvenes empresarios que les permitirá tomar decisiones más libres, con mayor paz y alegría.

Lo más