Madrid - Publicado el - Actualizado
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Ramón Cotarelo, antiguo profesor y referente de los principales líderes de Podemos, terció ayer en la batalla interna que ha sacudido a la formación y criticó al secretario de Organización, Pablo Echenique, quien para silenciar la disidencia amenaza con extirpar «la mala hierba». Los dardos de Cotarelo se dirigen también contra una parte de los militantes de Podemos, a los que califica de «fanáticos» por insultar «de la peor manera posible a todos los que han votado a otros partidos». A juicio de Cotarelo, Podemos ha cometido el error de aliarse con «un muerto viviente» como IU, y ahora el comunismo lo está devorando desde dentro. Es una enmienda a la totalidad a la línea de Pablo Iglesias y otros dirigentes podemitas, enfrentados a quienes, como Errejón, son partidarios de una línea más moderada. A estas divisiones empiezan a sumárseles otras de igual o mayor intensidad. El alcalde de Valencia, perteneciente a Compromís, amagó ayer con la ruptura, en lo que podría ser el preludio de grandes tensiones procedentes de las llamadas «confluencias», algunas abiertamente nacionalistas. El problema es que se habla de Podemos como un partido político más o menos cohesionado, cuando la realidad es que hay detrás una amplia amalgama de siglas nada fáciles de conciliar, especialmente cuando los resultados no acompañan.



