La agenda internacional de Sánchez
Ya puedes escuchar la Línea Editorial de esta tarde del 7 de enero

Madrid - Publicado el - Actualizado
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El presidente del Gobierno ha decidido que la política internacional ocupe su agenda y la de la opinión pública en esta fase terminal de la legislatura. Una política internacional, competencia en gran medida de la Unión Europea, en la que Sánchez pretende asumir un papel protagonista como crítico de las decisiones de Donald Trump y como aglutinador de los denominados gobiernos progresistas. Esta salida hacia adelante no es más que una forma de dar sentido a la deriva de la política interna, con graves síntomas como la corrupción o la degradación institucional, con un Parlamento que ha dejado de cumplir las funciones constitucionales de aprobar las leyes, controlar al Gobierno y aprobar los Presupuestos Generales del Estado.
La necesidad de rellenar esta agenda ha tenido dos primeras actuaciones significativas. No asistir a la Pascua militar para estar en la reunión de los líderes europeos sobre la situación en Ucrania y anunciar una ronda de contactos con las fuerzas políticas para el envío de tropas a ese país, en el caso de que se produzca un alto el fuego. Esa decisión debe contar con la autorización del Congreso de los Diputados y tiene una especial dificultad por la negativa de sus socios de la extrema izquierda. Sánchez, que se ha negado a incrementar en el marco de la OTAN el aumento de gasto en Defensa, prioriza ahora la presencia de militar española en territorio ucraniano. Parece que ha sacado un nuevo “conejo” de su chistera. En todo caso, si la ocasión se presentara, esa presencia necesitaría el apoyo del PP, formación política a la que ha despreciado hasta ahora.



