Un ingeniero explica la verdadera función de la rejilla de la puerta del microondas: "Sin esta protección, se podrían calentar nuestros órganos internos"
Hay muchas personas que piensan, a priori, que esta malla negra que hay en el interior de la puerta del microondas es decorativa. Sin embargo, este ingeniero explica por qué es fundamental para protegernos al usarlo

Un microondas abierto, en el que se puede apreciar la malla interna
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Abrimos y cerramos la puerta del microondas casi a diario sin reparar en uno de sus elementos más importantes. Está ahí, delante de nuestros ojos, pero pasa completamente desapercibido: la rejilla negra integrada en el cristal de la puerta. Para muchos es solo parte del diseño de este pequeño electrodoméstico. Sin embargo, su función es mucho más relevante de lo que podemos llegar a imaginar.
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Este ingeniero divulgador en la cuenta de Instagram @ingenieria.espana ha explicado por qué esa malla no es decorativa y cuál es su papel clave en la seguridad de uno de los electrodomésticos más usados en nuestra cocina. Desde el primer momento, el experto deja claro que "esa rejilla negra está presente en todos los microondas y no es solo decorativa". Al contrario, se trata de un elemento imprescindible durante el funcionamiento del aparato, ya que "la rejilla es esencial para nuestra seguridad".
Una barrera invisible contra la radiación
La clave está en el propio cristal de la puerta. Aunque el vidrio nos permite ver lo que ocurre dentro, no podría hacerlo solo. Por eso, como explica el ingeniero, "la ventana de vidrio que nos permite ver el interior debe estar cubierta con esta malla hecha de material metálico". Esa malla actúa como un escudo frente a la radiación que genera el microondas cuando está en marcha.

Imagen de recurso de un microondas en funcionamiento
El motivo es puramente físico. Las microondas tienen una longitud de onda que se mueve "en el rango de los centímetros" y las aberturas de la rejilla son aún más pequeñas. Esto provoca que "bloquee la radiación protegiendo a las personas", mientras deja pasar la luz visible para que podamos observar el interior sin ningún riesgo.
En otras palabras, vemos la comida girar, pero las ondas no salen. Sin esa rejilla, la puerta sería un punto débil por el que la radiación podría escapar.
Cómo funciona realmente un microondas
Para entender por qué esta protección es tan importante, el ingeniero explica el principio básico del microondas. Su funcionamiento "se basa en el uso de un magnetrón, un dispositivo que transforma la energía eléctrica en microondas". Estas ondas no calientan el aire ni el recipiente, sino que actúan directamente sobre los alimentos.
Según detalla, "estas ondas electromagnéticas interactúan con las moléculas de agua en los alimentos haciéndolas vibrar a nivel macroscópico". Esa vibración es la que "genera calor", permitiendo que la comida se caliente de forma rápida y eficiente.

Una mujer mete una tortilla de patata en un microondas
El problema es que ese mismo mecanismo podría afectar al cuerpo humano. Como recuerda el experto, "nuestro cuerpo está compuesto en gran parte por agua", lo que nos haría especialmente vulnerables si no existiera esa barrera de protección. De hecho, matiza que sin esta protección, "los microondas podrían calentar literalmente nuestros órganos internos". Algo que, por lo tanto, supone un grave riesgo para la salud.
Recuerda que algunas partes del cuerpo serían especialmente sensibles, como los ojos, que "son muy sensibles a las temperaturas". Con esta sencilla explicación, el ingeniero desmota esa teoría de que la malla interna del microondas es mera decoración y evidencia, por lo tanto, su verdadera importancia cada vez que encendamos este electrodoméstico.
Por eso, la rejilla no es un detalle estético ni un simple filtro visual. Es un elemento de seguridad fundamental que evita la exposición directa a la radiación mientras el microondas está funcionando.




