"Los propietarios del 8% de las viviendas están empezando a venderlas y es porque ya no es rentable alquilarlas por el tope al precio y el miedo a impagos"
Alberto Herrera explica que la baja rentabilidad y la inseguridad jurídica llevan a los grandes propietarios a vender sus viviendas, lo que reduce la oferta disponible y agrava el acceso al alquiler