La llamada de socorro de un sacerdote de Nigeria: "Hay una agenda para acabar con los cristianos. No pedimos lujos, pedimos lo esencial para vivir con dignidad"
Stanislaus Ieoma, presbítero de la diócesis de Ayara, relata en 'Ecclesia, es domingo' la crítica situación de violencia, secuestros y masacres que asola a las comunidades del país

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La situación en Nigeria es realmente crítica. El país africano vive una escalada de violencia que afecta de forma especial a las comunidades cristianas, con grupos terroristas como Boko Haram actuando en el norte y milicias extremistas fulanis atacando aldeas en el centro del país. El sacerdote nigeriano Stanislaus Ieoma, de la diócesis de Ayara, ha relatado en 'Ecclesia, es domingo' la grave crisis que atraviesan, marcada por "asesinatos, secuestros y destrucción de pueblos y de iglesias".
Una persecución sistemática
El padre Ieoma asegura que existe un plan premeditado para erradicar el cristianismo del país. "Claramente hay una agenda para acabar con los cristianos en Nigeria", ha afirmado. Según explica, Nigeria se divide entre un norte de mayoría musulmana y un sur de mayoría cristiana, con una franja central, el Middle Belt, donde la convivencia es más estrecha. "Los musulmanes que tienen esta agenda están bajando al sur y quieren acabar con nuestra religión", denuncia el sacerdote.
A pesar del riesgo, la fe de los cristianos nigerianos se mantiene firme, como demuestra el testimonio de Musa, un joven seminarista que ha vivido la persecución en primera persona. "Cuatro de mis hermanos fueron secuestrados y uno de ellos fue asesinado", relata. Sin embargo, su vocación se ha fortalecido: "Quiero ser sacerdote para sanar a los perseguidos".
La fe como respuesta a la violencia
Frente a esta ofensiva, la respuesta de la Iglesia ha sido de una gran entereza. "La Iglesia en Nigeria es muy valiente, los obispos están alzando la voz constantemente en defensa de la justicia y la dignidad humana", sostiene Ieoma. Lejos de disminuir, la fe crece y se registra "un aumento notable de vocaciones al sacerdocio y la vida religiosa", lo que el cura considera "un signo de esperanza en medio del sufrimiento". De hecho, Nigeria presenta una de las cifras de asistencia a misa más altas del mundo.
Para los cristianos nigerianos, la fe "no es algo cultural, es una decisión profunda que se vive incluso en medio del peligro", explica el presbítero. Esta difícil realidad contrasta con la riqueza del país. Stanislaus Ieoma lamenta la paradoja de que Nigeria sea "un país rico en recursos, pero su pueblo sufre enormemente".
Un llamamiento de auxilio
Ante este escenario, Ayuda a la Iglesia Necesitada ha lanzado la campaña "Sana Nigeria", que busca apoyar a la Iglesia local a través de la formación de seminaristas y sacerdotes. El propio Ieoma es un ejemplo de ello, ya que actualmente realiza un doctorado en la Universidad de Navarra gracias a una beca de la fundación pontificia, y colabora en parroquias de la zona.
El sacerdote ha concluido con un llamamiento a la comunidad internacional. "No olvidamos. Es muy importante que los cristianos sientan que no están solos", ha señalado, pidiendo ayuda a través de la oración, la sensibilización y el apoyo material. Parafraseando a San Pablo, ha lanzado una petición clara: "Venid a nuestra ayuda. No pedimos lujos, pedimos lo esencial para vivir con dignidad y, sobre todo, pedimos comunión".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.





