Lola Portela, psicóloga: "Es normal tener miedo a volver a coger un tren, pero vemos lo que los datos dicen y es algo muy excepcional"

La psicóloga experta en emergencias y catástrofes analiza en Poniendo las Calles las claves para afrontar el trauma, el duelo y el miedo tras una gran tragedia como el accidente de tren

Pasajeros en el vestíbulo en la estación de Atocha
00:00
Carlos Moreno 'El Pulpo' entrevista a Lola Portela, psicóloga

Carlos Moreno 'El Pulpo' entrevista a Lola Portela, psicóloga

José Manuel Nieto

Publicado el

3 min lectura24:10 min escucha

Tras un gran accidente, el foco se desplaza hacia las secuelas psicológicas en víctimas, familiares y en la población general. La psicóloga Lola Portela, experta en urgencias y catástrofes, ha analizado la situación en el programa 'Poniendo las Calles' de COPE, con Carlos Moreno 'El Pulpo', ofreciendo las claves para gestionar el trauma, el duelo y el miedo que surgen tras una tragedia.

El shock de los supervivientes

En las primeras horas, los supervivientes pueden experimentar un estado de shock, negación o una sensación de irrealidad. Portela explica que "el cerebro no está preparado para asimilarlo", por lo que surgen estas reacciones. "Son respuestas adaptativas del estrés", afirma, y aunque la persona sienta que no controla la situación, "el organismo pretende con eso recuperar el equilibrio ante esa situación altamente estresante".

El cerebro no está preparado para asimilarlo"

Las imágenes de supervivientes aislados y en silencio son habituales. La experta subraya la importancia de respetar el espacio de cada individuo, aunque se debe "favorecer que lo expresen". El papel de los psicólogos de emergencias es crucial para "ir favoreciendo la seguridad y restablecer esa capacidad de control de las emociones a través de la escucha y del acompañamiento", un apoyo que han recibido algunas de las personas que tuvieron la suerte de sobrevivir.

Familiares de víctimas de la colisión entre los trenes del pasado domingo en Adamuz, en el centro cívico Poniente Sur de Córdoba

EFE

Familiares de víctimas de la colisión entre los trenes del pasado domingo en Adamuz, en el centro cívico Poniente Sur de Córdoba

La gestión del duelo y la incertidumbre

Para las familias de los desaparecidos, la incertidumbre es "horrible". Portela destaca que es fundamental "reducir ese nivel de incertidumbre a través de la información constante, frecuente y sobre todo veraz". Además, es clave limitar la "sobreexposición a noticias que no les favorecen" y apoyarse en profesionales de la psicología para "evitar la aparición de patologías o trastornos posteriores", como el sentimiento de culpa que puede aparecer en estas situaciones, tal como explican otros expertos en neuropsicología.

El proceso de duelo es "único en cada persona y en cada circunstancia". La psicóloga lo divide en tres fases clave: "aceptar esa realidad de la muerte", "trabajar las emociones asociadas a la pérdida" y, finalmente, "aprender a vivir en un mundo en el que el fallecido ya no está y recolocar su figura para poder seguir viviendo". Es un proceso activo que puede requerir apoyo psicológico especializado.

Vista de los andenes de Alta Velocidad en la madrileña estación de Atocha

EFE

Vista de los andenes de Alta Velocidad en la madrileña estación de Atocha

Del estrés postraumático al miedo colectivo

Portela define el shock inicial como una "pura herramienta de supervivencia" que suele durar unas 72 horas. Después, puede aparecer el estrés agudo, que se prolonga durante las primeras "cuatro o seis semanas", con síntomas como pensamientos intrusivos o emociones nunca antes sentidas. Si el malestar, como no dormir o aislarse, continúa más allá de ese tiempo, "se debe acudir a un especialista".

Es normal tener miedo, es un aviso de alerta de que esto puede ser peligroso"

Una de las consecuencias más extendidas es el miedo a volver a coger un tren. La psicóloga lo considera normal ante la sobreinformación actual. "Es normal tener miedo, es un aviso de alerta, de cuidado, que esto puede ser peligroso", señala Portela. Sin embargo, hace un llamamiento a la calma: "Debemos racionalizarlo, ponerlo sobre la mesa [...] y vemos que los datos dicen, pues, que esto, efectivamente, es algo muy, muy, muy excepcional".

Finalmente, la experta reflexiona sobre la dificultad de la sociedad para "reconocer nuestra propia vulnerabilidad" y "hablar de dolor, hablar de emociones, hablar de de muerte". Portela aboga por una "pedagogía de la muerte", ya que "hablar de la muerte nos recuerda lo importante que es disfrutar de la vida", una lección que, como señalan otros psicólogos expertos en catástrofes, el cerebro puede interpretar como una oportunidad de cambio.

A pesar del dolor, la tragedia ha mostrado la mejor cara del ser humano. La reacción de los vecinos de Adamuz, que ofrecieron su ayuda de inmediato, es un ejemplo del "puro instinto de supervivencia" a nivel social. "Somos un ser social, necesitamos de los otros para poder sobrevivir", concluye Portela, destacando que "el fondo de bondad que tiene el ser humano" es una de las lecturas positivas de estos sucesos.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.

Programas

Último boletín

5:00H | 23 ENE 2026 | BOLETÍN

Boletines COPE
Tracking