"Parece que las políticas de Bruselas nos pillan lejos, pero son decisivas cuando vas al supermercado y tienes que elegir si compras un tomate de Marruecos o de Murcia"
Llenar la nevera es cada vez más difícil, debido al aumento de precio de productos básicos como los huevos o la ternera, como explica Pilar García de la Granja

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La sensación de que el dinero vale cada vez menos al hacer la compra es una realidad confirmada. Como ha analizado Pilar García de la Granja en 'Mediodía COPE', productos básicos en cualquier nevera se han puesto a precios prohibitivos en el último año. Los huevos, por ejemplo, los pagamos un 31% más caros, mientras que la ternera ha subido un 17% de media.
Esta subida se traduce en que la docena de huevos grandes, que hace un año costaba 2,30 euros, ahora se compra a 3,30 euros, un euro más. De la misma forma, una bandeja de medio kilo de filetes de ternera ha pasado de 8 euros a costar 9,10. Pero no son los únicos, según el último dato del IPC, el chocolate y el café también se han disparado.

Cesta de la compra de un supermercado
Los vendedores, al límite
La situación ha llevado a muchos a cambiar sus hábitos de consumo, comprando menos que antes. Luis, propietario de una carnicería en Majadahonda (Madrid), lo confirma y describe la situación como insostenible: "Es una barbaridad, la carne está al doble que hace 2 años. Es insoportable, y sigue subiendo".
Además, reconoce que los propios comerciantes están asumiendo parte del coste para no ahogar más a los clientes. "Estamos sujetando los precios, estamos ganando menos dinero", asegura.
Es una barbaridad, la carne está al doble que hace 2 años"
Carnicero en Madrid
Aunque la inflación general cerró diciembre con una ligera moderación, situándose en el 2,9%, una décima menos que en noviembre, el precio de los alimentos en particular ha remontado hasta el 3%.
Producto local frente al precio
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La subida de precios obliga a los consumidores a fijarse más que nunca en las ofertas y promociones. Sin embargo, esto a veces implica elegir un producto de origen extranjero por ser más barato, como ocurre con el tomate de Marruecos frente al de Murcia.
Esta es una de las grandes quejas de los agricultores, que denuncian una competencia desleal por parte de países de fuera de la UE que utilizan pesticidas prohibidos en Europa, abaratando sus costes de producción.
Para conocer de primera mano la opinión de los consumidores, la periodista Patricia Iglesias, compañera de COPE Santiago, ha recorrido tiendas y supermercados. Tras recoger varios testimonios, apunta que, aunque el aspecto del producto es importante, los clientes, tanto jóvenes como veteranos, se fijan mucho en las etiquetas y valoran el origen.
A pesar de que el precio es un factor decisivo, la mayoría de los consultados por Iglesias en Santiago afirman preferir comprar menos cantidad, pero que el producto sea local. "Yo no me fijo en el precio, me compro el de proximidad y ya está", señalaba un cliente. Otro apostillaba: "Prefiero pagar un poquito más aquí", destacando la "seguridad alimentaria" que ofrece el producto cercano y el riesgo que suponen acuerdos como el de Mercosur para la supervivencia del medio rural español.

Con el tiempo, el pan con tomate se convirtió en mucho más que un apaño campesino. Se coló en las mesas de toda Cataluña, luego en el resto de España y hasta cruzó fronteras.
En medio de esta escalada de precios, surge un consejo práctico para no renunciar a la calidad. Isabel, una frutera de Santiago, ha dado un truco en 'Mediodía COPE' que ha sido muy aplaudido: consumir productos de temporada.
Según ella, no es necesario volverse loco con los precios. En lugar de una piña, se puede optar por "una naranja estupenda que está llena de vitamina C" o, para una dieta depurativa, cambiarla por alcachofas de Tudela, que "ahora está en plena temporada" y es más barata.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




