"Yo sólo quiero seguir sacando carbón": los mineros piden más tiempo ante el cierre en España

Las comarcas mineras llevan 150 años viviendo de este sector y el futuro que vislumbran ahora es tan negro como el carbón que extraen

 

AGENCIAS

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 17:44

La llegada de 2019 ha traído cambios (y no precisamente buenos) para el sector minero. El pasado 31 de diciembre era la fecha tope para que los yacimientos de carbón devolvieran las ayudas recibidas por la Unión Europea o, de lo contrario, tenían que cerrar. Unas ayudas que cubrían las pérdidas de producción del sector y cuyo coste ascendía a más de 500 millones de euros. Tan solo dos de las 26 explotaciones que se acogieron a ese plan de cierre han decidido mantener su actividad. Eso sí, tendrán que devolver todo el dinero recibido.

Jorge Alcalde, experto en ciencia y director de la revista 'QUO', ha asegurado este jueves en 'La Tarde' de COPE que es un tema complicado que no admite una respuesta rápida. "No se puede decir que qué malo es el carbón ni defender la minería de carbón a ultranza. Se mezclan cuestiones científicas y medioambientales, pero también políticas y comerciales", ha dicho. "La quema de carbón es una de las principales fuentes del CO2, el principal gas que provoca el cambio climático. Genera un impacto medioambiental, cambios en los paisajes... Pero esto en el fondo es algo que ocurre desde que existe la minería y el gigantesco cambio se ha producido ahora al calor de los protocolos de lucha contra el cambio climático", ha señalado además el experto. Países como Alemania o Reino Unido quieren dejar de usarlo, pero en otros países lo están por el contrario potenciando. 

Asturias es, junto a las comunidades de Castilla y León y Aragón, la más afectada por el fin de la minería del carbón. Allí se encuentra el 80% de los 2.000 de mineros que aún quedan en activo. En Asturias, el pozo Nicolasa es el único que se mantendrá abierto, pero Carrio y Santiago se cierran, dejando a 400 trabajadores en la calle. Omár Fernández es minero del Pozo de Santiago, uno de los afectados por este plan de cierre de la UE. "Yo llevo trabajando en el pozo de Santiago unos cinco años. Era especialista de tajo; es decir, sacar carbón. La minería tenía once plantas con una profundidad de unos ochocientos metros. Ahora no sé qué voy a hacer. Seguimos trabajando con normalidad pero sabemos que esto se acaba", ha señalado Omar. Asegura que él, con 40 años, es casi el más viejo de la plantilla. "Yo sólo quiero seguir sacando carbón", ha añadido frente a las amenazas de quedarse sin trabajo. 

Saltamos al otro lado de la cordillera cantábrica. Algo más de 300 mineros aún trabajan en las cuencas mineras de Castilla y León. Solo “Hijos de Baldomero García” en Caboalles de Arriba (León) ha mostrado su intención de continuar extrayendo carbón, pero los habitantes de los municipios mineros miran al futuro con incertidumbre. Pedro Monasterio, presidente de la Agrupación de Municipios Mineros de Castilla y León, asegura que son "tiempos difíciles". "Vivimos una agonía que llevamos sufriendo desde hace una década y estamos casi en el final. Las comarcas mineras llevan 150 años viviendo de este sector. Es una cultura muy arraigada y el futuro aquí se ve además muy negro", ha asegurado. Sin embargo, Pedro señala que el "cabreo" del sector viene porque se deja de producir carbón nacional, pero sí se importa. "¿Por qué no se permite que dos millones de toneladas se sigan sacando de nuestras minas para que tengamos algo más de tiempo para planificar el futuro?", se ha preguntado. 

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