De Haro a las 17h: "A Israel le vendría muy bien un cambio"
El presentador de La Tarde analiza las elecciones en Israel que se están celebrando este martes con la posibilidad de que caiga Netanyahu.

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Hoy se están celebran elecciones en Israel. Israel es fundamental para lo que sucede en Oriente Próximo. Hay ciertas posibilidades de que el actual primer ministro Benjamín Netanyahu no revalide su cargo. Se trata de un referéndum sobre el primer ministro que cumple una década en el poder. Se le opone la Coalición Azul y Blanco. La alianza centrista del exgeneral Gantz llevaba ventaja en los últimos sondeos. Ya veremos si hay relevo.
Israel es una realidad nacional muy compleja. Dentro de Israel hay tres Israeles. Por un lado está el Israel laico, que se desarrolla fundamentalmente en torno a Tel Aviv; está el Israel ultraortodoxo que cada vez aspira más a la identificación de la nación con una cierta interpretación del judaismo; y el Israel de las minorías, fundamentalmente formado por los árabes isralíes que cada vez se sienten más discriminados.
Esta complejidad se muestra en cómo llegan a alianzas partidos muy pequeños con muy pocos diputados que al final acaban teniendo mucho peso y marcando mucho el rumbo.
Netanyahu ha dejado de lado en los últimos años cualquier esfuerzo por conseguir una paz estable con los palestinos. Si no hay proceso de paz en Palestina, en Israel, siempre habrá una herida abierta que pueden utilizar los extremistas como referencias. Es cierto que Israel necesita seguridad. Pero también es cierto que es necesario que a los palestinos se les reconozca el derecho a su tierra, se les reconozca su estado. Algo que no sucede.
Lejos quedan los Acuerdos de Oslo firmados hace 25 años, que fueron los últimos intentos de una paz seria, han quedado ya en papel mojado. Aquellos acuerdos establecían el principio de paz por territorios, y eso nunca se ha llevado a cabo. Netanyahu ha hecho su campaña prometiendo anexionar lo que los colonos han ido haciendo suyo en Cisjordania, que es tierra palestina. A eso hay que añadir las últimas jugadas de Trump, que reconocío de los los Altos del Golán, que es en realidad un territorio sirio.
Esa decisión, como la de llevar la embajada de Estados Unidos a Jerusalén, que no es la capital de Israel, ha enconado las cosas. A Israel le vendría muy bien un cambio para garantizar la seguridad, para reconocer a los palestinos el derecho a sus territorios.



