Doctor Jesús Esquide, experto en envejecimiento: "Cuando hay soledad, el cerebro entra en modo de supervivencia, el estrés se cronifica, se altera el sueño, la presión arterial y el metabolismo"
Las celebraciones navideñas y los vínculos sociales se revelan como un potente factor contra el envejecimiento prematuro al reducir la inflamación y el estrés
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La celebración de la Navidad con seres queridos aporta beneficios para la salud que van más allá del estado de ánimo, llegando incluso a tener un impacto en la edad biológica. Así lo han analizado en el programa 'La Tarde' de COPE, donde Israel Remuiñán y el divulgador científico Jorge Alcalde han explorado cómo los vínculos sociales actúan como un regulador del estrés y la inflamación crónica, dos factores que aceleran el deterioro del metabolismo y promueven el envejecimiento prematuro. Existen, de hecho, dos edades en las que el cuerpo envejece de forma más acusada.
El cerebro en 'modo supervivencia'
El doctor Jesús Esquide, especialista en medicina del envejecimiento, ha explicado la reacción del cerebro ante la falta de vínculos afectivos. "Cuando hay soledad, ocurre lo contrario, el cerebro entra en modo de supervivencia. El estrés se cronifica, aumenta el cortisol, aumentan los parámetros de inflamación crónica de bajo grado, se altera el sueño, la presión arterial y el metabolismo", ha detallado el experto.
Cuando hay soledad, el cerebro entra en modo de supervivencia, el estrés se cronifica, se altera el sueño, la presión arterial y el metabolismo"
Por el contrario, cuando existen vínculos sociales, "el cerebro interpreta ese entorno como seguro, produce un aumento de la oxitocina, baja los niveles de cortisol, mejora la función inmunológica y, lo más importante, todo esto contribuye a disminuir la inflamación sistémica de bajo grado, que es uno de los motores que favorecen el envejecimiento". Según Jorge Alcalde, la evidencia científica de estos beneficios proviene de la epidemiología, que mediante estadísticas ha demostrado que las personas con un contacto social más habitual tienen menor propensión a padecer enfermedades, ya que existen incluso células inmunitarias que frenan el envejecimiento.
Soledad no deseada en Navidad
La otra cara de la prevención
En el mismo espacio radiofónico, también se ha abordado otra gran asignatura pendiente de la salud pública: la prevención de la aterosclerosis. El Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CENIC) ha lanzado un llamamiento en busca de 8.000 voluntarios para el proyecto internacional React, con el que se pretende combatir de forma precoz esta enfermedad, que consiste en la acumulación de grasas y colesterol en las arterias.
Borja Ibáñez, director científico del CENIC, ha destacado la paradoja actual: "Podemos tratar muy bien los pacientes cuando se presenta con un infarto o con un ictus afortunadamente, pero pese a esta mejora en el tratamiento, cada vez hay una incidencia mayor". Por ello, subraya que la clave está en la prevención. "El principal problema donde estamos fallando hasta ahora es en esta prevención primaria, en poder identificar esta enfermedad años antes y o décadas antes de que dé la cara", ha afirmado.
El principal problema donde estamos fallando hasta ahora es en esta prevención primaria, en poder identificar esta enfermedad años antes y o décadas antes de que dé la cara"
El estudio mapeará la progresión de la aterosclerosis en una población de entre 18 y 70 años mediante ecografías vasculares no invasivas en cuello y piernas. El objetivo es intervenir sobre los factores de riesgo de forma muy temprana, incluso en jóvenes de 20 o 25 años, lo que podría "reducir de forma masiva la enfermedad". Esta perspectiva se alinea con la idea de que envejecemos desde que nacemos y la prevención temprana es fundamental.
Una mujer mayor mide la presión arterial alta y baja con un medidor electrónico digital médico sentada en un sofá en casa, prevención de la aterosclerosis por enfermedades cardíacas, concepto de hipertensión e hipotensión
Un problema de salud global
Las enfermedades cardiovasculares matan cada año a 20 millones de personas en todo el mundo y su incidencia se ha duplicado desde 1990, en gran parte debido a la aterosclerosis. Detrás de este aumento, según los expertos, se encuentran principalmente los hábitos de vida. El sedentarismo, la dieta basada en ultraprocesados y niveles de colesterol que, aunque no superen el límite, se mantienen ligeramente elevados durante años, tienen un efecto muy dañino a largo plazo.
Jorge Alcalde ha concluido que si el ensayo obtiene los resultados esperados, se estará "muy cerca literalmente de salvar millones de vidas", ya que las acciones para combatir la enfermedad son sencillas y accesibles. Un cambio en la dieta, la práctica de ejercicio y, si es necesario, una medicación barata y disponible pueden tener un impacto decisivo si se aplican a tiempo, cambiando el enfoque de la preocupación por la salud cardíaca de la mediana edad a la juventud.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.