"Estamos condenados a vivir en peligro y en guerra": Una profesora de español en Beirut desvela la cruda realidad del Líbano
Ranya, desde que nació hace 50 años, nunca ha vivido en paz. Teme que cuando acaben los ataques de Israel resurja una guerra civil entre libaneses, dice con desgarro en 'La Tarde'

Ranya, profesora de español en Beirut, en La Tarde en medio de los bombardeos
Madrid - Publicado el
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Ranya, es profesora de español en Beirut. Es una mujer madura y curtida por la dura vida que le ha tocado vivir. Cuenta con 50 años marcados por las explosiones y las bombas. Las bombas que provienen de las guerras; las propias —la guerra civil del Líbano entre maronitas y palestinos cuando era pequeña— y las ajenas, con los continuos combates y fuego cruzado entre Israel y sus enemigos en la zona, que han hecho que Raya haya vivido siempre en guerra.
Y se teme que no va a ver a su país en paz, nunca, porque cuando acaben los ataques de Israel, se puede producir una nueva guerra civil. Su desgarrador relato y la desoladora situación que atraviesa el Líbano, lo hemos escuchado en La Tarde con Israel Remuiñán. Su testimonio dibuja un panorama de división interna y miedo constante, donde la población se siente "desgarrada entre dos mundos".
Por un lado, están los que "quieren la paz, el estado libanés, una gran parte del pueblo libanés, la mayoría cristianos", que según Ranya, "quieren hacer las paces con Israel cueste lo que cueste". Por otro, está la milicia chií Hezbolá, que "sigue combatiendo para que Israel no vuelva a ocupar el sur del país", una lucha que la profesora califica como "un suicidio, porque no puede hacer nada frente a Israel".
Los terroristas se esconden entre nosotros
Ranya vive en una zona cristiana, considerada "segura dentro de lo que cabe", pero esta seguridad es cada vez más frágil. Denuncia que miembros de "Hezbolá y a veces también gente de Irán" se están "escondiendo en pisos alquilados entre nosotros". Relata el caso de una mujer que alquiló su piso a una supuesta madre con su hijo, que resultó ser la esposa de un iraní, y el edificio fue bombardeado: "Perdió el piso la mujer diciendo, 'pero yo había alquilado a una mujer con su hijo'", lamenta.
La tensión psicológica es insostenible. Aunque las bombas se escuchan "muy poco" en su zona, relata cómo un "boom sónico terrible" de aviones israelíes el pasado sábado por la noche sembró el pánico. Ranya confiesa la resignación de la gente: "A veces nos da pena decir que estamos acostumbrados a esto". Vive además al lado de la embajada de Estados Unidos, un posible objetivo que agrava la sensación de peligro.
Maldita costumbre, estar acostumbrados a la guerra"
¿Por qué hay población que apoya a hezbolá?
Para entender el apoyo que aún recibe Hezbolá entre parte de la población, Ranya explica que "esta milicia nació como consecuencia de los crímenes abominables de Israel antes de 1982". Antes de su formación, los habitantes del sur "vivían bajo la bota de Israel", en malas condiciones y sin que sus sufrimientos trascendieran por la falta de redes sociales. Narra el brutal relato de un colega fallecido que vio cómo "un tanque israelí subió a la acera, atropelló a un padre con su hijo y siguió su camino como si nada".
Ante la inacción del gobierno libanés para proteger a los ciudadanos del sur, en su mayoría chiitas, estos "se volvieron hacia Irán, que les abrió una gran fuente de dinero, de armas". Ahora, afirma Ranya, "pagamos estas ideologías, estas guerras de los demás en nuestra tierra", aunque también admite que "somos responsables de lo que pasó".
Siempre se sabe cómo empieza una guerra, pero nunca cómo terminarla"
El temor a una guerra civil
La mayor angustia de Ranya es el futuro. "Tenemos mucho miedo de la después de la guerra. ¿Qué otra guerra nos espera? ¿Será una guerra civil?", se pregunta con temor. Marcada por los conflictos de su infancia, algo que su hijo define como estar "traumatizada", su principal anhelo es que sus hijos no sufran lo mismo: "Yo no puedo permitir que mis hijos vivan la guerra civil que yo viví".
El sentir de Ranya y de muchos libaneses queda resumido en las palabras del banquero libanés Michel Chiha: "En este país, en el Líbano, estamos constantemente condenados a vivir en peligro, porque siempre vivimos la guerra de los otros en nuestra tierra". Un destino que, por ahora, parece ineludible.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



