Así es la increíble experiencia de dormir en una barrica de vino

Cayetano Garijo, gerente de una bodega malagueña, ha convertido barriles de 6 metros de largo por casi 3 metros en habitaciones. 

 

Tiempo de lectura: 1' Actualizado 11:29

En la ciudad de Málaga, hay una pequeña taberna, situada en el centro histórico, donde llevan ni más ni menos que 178 años sirviendo los mejores vinos de la provincia. Su nombre es la Antigua Casa de Guardia y es un negocio, que ya va por su cuarta generación de hosteleros, que ha querido dar una vuelta de tuerca al concepto de enoturismo, y han decidido abrir un alojamiento turístico que cuenta con la particularidad de que los huéspedes duermen en barricas de vino.  

‘Los bodegueros hemos conseguido que el turista venga a conocer un lugar donde se hace vino, pero faltaba el complemento de que además se pudiera quedar a dormir’ dice Garijo; ‘y eso es lo que nosotros hemos querido hacer dando una oferta complementaria’.

La base es un tonel de pino apoyado sobre antiguas vigas de tren que en su interior tiene todas las comodidades de cualquier hotel, televisión, baño y ventana al exterior que quizá es lo primero que pregunta la gente dada la forma redondeada de la habitación.

El hotel está en un cortijo donde la taberna tiene sus bodegas, allí los visitantes pueden también acceder a la zona común donde hay un salón y una cocina, para hacer vida con el resto de huéspedes.

‘A esas personas que no les gusta mucho el vino tienen la sensación de venir a una casa rural y a los que les gusta pueden aprender practicando, muchas cosas relacionadas con el cultivo de la vid y la elaboración de los caldos’ cuenta Cayetano Garijo.

Además, en la finca encontramos un depósito de 10 mil litros de vino que ha sido rehabilitado como micromuseo, donde se hacen catas de vino, y pueden verse objetos curiosos como un permiso de Isabel II para usar su nombre en uno de sus vinos.

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