Ernesto Álvarez, ingeniero español en la NASA: "No vamos a aprender a vivir en otros planetas si no llevamos gente, mejor empezar en La Luna que en Marte"
Un ingeniero afincado en Houston que trabaja en el desarrollo de la nave espacial Orión ha desvelado en La Mañana Fin de Semana las claves para la nueva carrera espacial

Fernando de Haro entrevista a Ernesto Álvarez, que trabaja en la NASA para desarrollar una de las naves espaciales que se utilizará para volver a la Luna
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El mundo está inmerso en una nueva carrera espacial entre Estados Unidos y China para volver a enviar seres humanos a la Luna. En el centro de este esfuerzo por parte de la NASA se encuentra un español, Ernesto Álvarez, un ingeniero afincado en Houston que trabaja en el desarrollo de la nave espacial Orión. En una entrevista en el programa 'La Mañana Fin de Semana' de COPE con Fernando de Haro, Álvarez ha detallado los avances y el propósito de este ambicioso proyecto que busca marcar el siguiente hito en la exploración espacial.
Así es la nave Orión
La nave Orión, el vehículo que transportará a los próximos astronautas a la Luna, presenta un diseño avanzado dividido en tres etapas principales. Según ha explicado Álvarez, estas son: "la de la tripulación, la de servicio y la de salvamento". El módulo de servicio, encargado de la propulsión y maniobra orbital, es una versión "más grande, obviamente, más avanzada" que sus predecesores, con materiales "más resistentes, más eficientes y que pesan menos". Sobre el módulo de la tripulación se sitúa una "especie de caperuza" o sistema de salvamento, diseñado para separar a los astronautas del cohete en caso de accidente durante el lanzamiento y garantizar un aterrizaje seguro.
El lanzamiento se realiza sobre el potente cohete SLS (Space Launch System), con la cápsula Orión en la cima. La arquitectura de la misión sigue un sistema por fases en el que "a medida que se van consumiendo el combustible, se separa esa etapa y sigue la siguiente", ha descrito el ingeniero. La última etapa impulsa a la nave, con capacidad para cuatro astronautas, en su trayectoria hacia la Luna antes de desprenderse, momento en el que la Orión continúa su viaje de forma autónoma. El objetivo es que estos viajes sirvan de antesala para, en un futuro, colonizar el planeta rojo.

Técnicos de la nave espacial Orión, edificio de operaciones y verificación de la cápsula, Centro Espacial Kennedy de la NASA, Florida
El trabajo de un español en la NASA
Dentro de este complejo engranaje, el trabajo de Ernesto Álvarez es fundamental. Su equipo y él se encargan de simular y predecir las fuerzas que la nave soportará en momentos críticos, como la presión acústica de los motores durante el despegue o las presiones aerodinámicas en vuelo. "Mi grupo se dedica a simular, primero, esas fuerzas, luego a hacer test al Orión antes de la misión, obviamente, para ver que el diseño de la nave soporta esas fuerzas", ha comentado. Posteriormente, su labor consiste en recuperar y procesar la información recogida por los sensores de la nave para compararla con las predicciones y validar los modelos.
La seguridad es la máxima prioridad, un principio reforzado tras accidentes como el del transbordador Columbia en 2003. Álvarez ha señalado que se intenta "predecir todo tipo de evento que pueda ocurrir durante la misión y asegurarnos de que la nave sobrevive". El diseño de la Orión, que va encima del cohete, evita por ejemplo el tipo de fallo que destruyó al Columbia, que iba adosado a un lateral del tanque de combustible. Esta filosofía de máxima cautela diferencia en parte el enfoque de la NASA del de compañías privadas como SpaceX, cuyos fallos en lanzamientos de prueba son más visibles. Como ha confirmado otro ingeniero de la NASA en COPE, se puede demostrar que el hombre estuvo en la Luna en 1969.
El dinero que tenemos no es nuestro, nuestro dinero llega de todos los contribuyentes"
Ingeniero español en la NASA
Álvarez atribuye esta diferencia de estrategia a la naturaleza de los fondos. Mientras que Elon Musk invierte capital propio, lo que le permite asumir más riesgos en vuelos de prueba, la NASA gestiona fondos públicos. "Nosotros en la NASA el dinero que tenemos no es nuestro, o sea, nuestro dinero llega de todos los contribuyentes, entonces, claro, hay que intentar maximizar ese dinero", ha afirmado, lo que obliga a ser extremadamente cuidadosos para evitar que "no se rompan los cohetes".

Nave espacial despegando. Elementos de esta imagen proporcionados por la NASA.
Un paso hacia el futuro
Más allá de la proeza técnica, la pregunta fundamental es por qué volver a la Luna. Para Álvarez, la respuesta es clara: "Es un paso natural en lo que es la investigación y y la exploración". Considera que es una etapa indispensable si el objetivo a largo plazo es llegar a otros planetas como Marte. "No vamos a aprender a a vivir en otros planetas si no llevamos gente, y mejor empezar de más cerquita en la Luna y desarrollar todos los procesos", ha argumentado. Una relación con la NASA que, como explicó el director de la Agencia Espacial Española en COPE, es "excepcional".
Es parte del alma humana, de la curiosidad de la humanidad"
Ingeniero español en la NASA
Finalmente, el ingeniero español ha destacado el componente humano de la exploración espacial como un motor para la sociedad. Ver personas viajando a otros mundos genera "más ilusiones" y conecta con un impulso fundamental. Según sus palabras, explorar es "parte del alma humana, de la curiosidad de la humanidad". Esta perspectiva es la que, según él, convierte a la NASA en un lugar de trabajo especial, ya que le ha permitido participar en una gran diversidad de proyectos punteros, desde los nuevos trajes espaciales hasta los sistemas de aterrizaje lunar desarrollados junto a SpaceX y Blue Origin.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



