Expósito, sobre los cadáveres de Essex: “¿Te imaginas la asfixia y ver que el de al lado muere antes que tú?”

El presentador de La Linterna reflexiona sobre la trata de personas tras el descubrimiento de 39 inmigrantes muertos en un camión frigorífico

Ángel Expósito

Ángel Expósito

Director de 'La Linterna'

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 20:25

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Por ahí en medio de las web, en mitad de los telediarios y casi como un titular más en las radios surge un notición, pavoroso. Una noticia que algunos recogemos hoy y que mañana se nos habrá olvidado.

¿Te acuerdas del pequeño Aylan? ¿Te acuerdas de ese padre abrazando a su niñita en el Rio Bravo entre México y Texas? ¿Y de aquellos cuerpos que llegaban flotando, devorados ya por los peces a las playas de Cádiz?

Tras la campaña electoral; los ensayos de la exhumación de Franco; las penúltimas reacciones a la ultima imbecilidad del independentismo catalán; tras Pablo Iglesias… Después de todo eso, aparece un titular sobrecogedor.

Descubren 30 cadáveres dentro de un contenedor de mercancías en Essex (al este de Londres)

La policía recibió una llamada del servicio de ambulancias. Al abrir el camión, la patrulla se topó con el macabro hallazgo de 39 cadáveres, 38 adultos y un adolescente, en el contenedor de un camión de mercancías en la localidad de Thurrock, (Essex).

El conductor es un hombre norirlandés de 25 años de edad que ya ha sido detenido como sospechoso de asesinato. La policía cree que el camión procedía de una localidad costera de Bélgica.

Los cuerpos fueron descubiertos de madrugada en el parque industrial de Waterglade, donde la policía acudió a las 01:40 de la mañana. La policía de Essex ha asegurado que el camión entró en el país a través de Holyhead, en Anglesea, el pasado sábado. También ha informado que identificar a los 39 cuerpos, entre los que podría hallarse un menor, supondrá “un proceso largo”, según dijo el inspector jefe Andrew Mariner.

Por la raza que se deduce de esos cadáveres pertenecerían a inmigrantes procedentes de Siria o Irak. Gente que en su día, seguramente hace años, decidió huir de sus respectivas guerras contra el DAESH, contra sus gobiernos o contra sus rebeldes. ¡¿Qué más da?!

"Hemos arrestado al conductor del camión en conexión con el incidente y en estos momentos sigue bajo custodia policial”, añadió el jefe de policía.

Entiendo la detención del conductor --entre otras cosas porque no hay otro-- pero lo que no dijo el policía es que las mafias del tráfico y trata de personas son un negocio floreciente que da mas dinero ya que el tráfico de armas o el tráfico de drogas.

El primer ministro británico, Boris Johnson, se ha mostrado "consternado" en un mensaje escrito en su cuenta personal de Twitter. "Mis pensamientos están con todas la víctimas", ha dicho. Más o menos en el mismo sentido el líder de la oposición, Jeremy Corbin.

Acto seguido, supongo, Boris Johnson siguió con la locura del Brexit, a ver cómo gestiona el siguiente capítulo de su culebrón. Un culebrón --no lo olvidemos-- que surge, explota y se vota por los propios hijos de la Gran Bretaña, basado todo ello en el miedo al inmigrante y al posterior rechazo racial. No nos engañemos.

No es la primera vez. Este desastre recuerda al que tuvo lugar en junio del 2000 cuando se encontraron los cuerpos de 58 ciudadanos chinos en el contenedor de un camión en Dover. El conductor, que en aquél caso fue un hombre de origen holandés, fue condenado al año siguiente por homicidio involuntario.

Ni que decir tiene que la mafia correspondiente debió seguir sus andanzas desde el origen, desde Turquía, para después pasar por la Europa del Este y así hasta su recepción en suelo británico, en Italia o en España.

¿Te imaginas morir así, dentro de un contenedor de un camión? ¿Cómo han muerto esas personas tras años y años de huída, de campos de refugiados, de miseria, suciedad, enfermedades? ¿Cuánta desesperación puede acumular un ser humano para verse abocado a meterse en un camión, como si fueran ganado, y así intentar llegar a no sé sabe qué paraíso de mentira?

¿Te imaginas la asfixia, el olor, ver que el de al lado se desvanece y muere antes que tú? ¿Te imaginas cómo vas perdiendo el conocimiento a sabiendas de que no te vas a despertar nunca más? Y los recuerdos, lo que has dejado atrás, tu infancia, tu madre…

La esclavitud del siglo XXI es la trata de personas. Pero en esta parte rica, riquísima, del mundo y de Europa no queremos verlo.

Andamos ofuscados con nuestras idioteces. Que si Franco, que si Torra, que si Sánchez, Casado o Rivera dicen… Que si Pablo Iglesias lloriquea…

Y resulta que en las vallas de Ceuta y Melilla, en los puertos británicos, en Calais, al noroeste de Francia, o en toda la Europa del Este… Se amontonan seres humanos, cada uno con su dignidad, se amontonan como las ratas, peor que las ratas, dispuestos a morir asfixiados en su propio hedor dentro de un camión de mercancías. Hasta que el olor sale por alguna rendija y los descubre una patrulla del 091.

Descubren a 39 cadáveres dentro de un contenedor de mercancías en Essex (al este de Londres)

Mañana se nos habrá olvidado (total eran iraquíes o sirios) pero, por un momento, ponte en su lugar. ¿Cómo se muere una persona, como tú o como yo, por asfixia, en medio de una montonera de cadáveres, abandonado dentro de un camión?

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