

Quedan un par de días de campaña electoral en Cataluña. El domingo, jornada electoral para lo que todo pinta que será una patada a seguir.
En el rugby, "patada a seguir" es la jugada en la que se pega un patadón hacia adelante y toda la línea del equipo corre para avanzar mientras el contrario se repliega. Por cierto, aún tengo un par de muelas rotas de aquel partido en la ciudad universitaria de la Complutense. Pa' habernos matao.
Bueno pues al lío, las elecciones autonómicas catalanas de este domingo son eso, una "patada a seguir" en el procés. Eso sí, con una enorme abstención, con trajes anti covid, con una hora para los enfermos y a pedradas de los ultras indepes contra uno de los partidos, contra Vox.
Oootra vez el temita catalán marca y remarca la actualidad española. Creo que nunca conseguirán la independencia, pero si algún día la lograran, desde luego, será por plastas.
1.- Estas elecciones son un punto surrealistas. Hasta hace una semana no se sabía, oficialmente, si se iban a celebrar. El Gobierno catalán entiende, si no respalda, los ataques de sus cachorros: apreteu, apreteu... ¿Te acuerdas?
A estas previas, unamos las dudas y los recursos sobre las mesas, los miembros de las mesas vestidos como si estuvieran en la UCI, y los enfermos o sospechosos de covid en fila, si se atreven, los últimos.
2.- Los constitucionalistas rotos en tres o cuatro pedazos. Ciudadanos ganó las elecciones hace cuatro años (yo estaba allí en la plaza de España) pero la vencedora se marchó. Vox se aprovecha del hartazgo y de la crispación y el PP hace lo que puede. En suma, a río revuelto, ganancia de independentistas.
3.- Los candidatos presidenciables, a expensas de la abstención, son dos: Illa o Pere Aragonés que en verdad es Junqueras. El resto, una señora que barre los rescoldos de Convergencia y otra que sirve de palmera de Puigdemont.
Los demás, una de la CUP y otra de Podemos.
Yo por eso de apostar, apuesto por un tripartito. Solo le falta a Salvador Illa decir que no dormiría con Esquerra en su Gobierno para confirmar el tripartit.
4.- Las empresas. La economía. 5.000 empresas salieron pitando y no van a volver. ¿Alguien invertiría allí, con este panorama? ¿Alguien se fía de la seguridad jurídica en esa parte de España?
5.- ¿Te acuerdas de cuándo empezó todo? Fue Pujol quien diseñó esta locura a largo plazo transferencia a transferencia y competencia a competencia. Felipe, Aznar, Zapatero, Rajoy y ahora ni te cuento. Degenerando, degenerando como en el chiste y si no, piensa en la secuencia: Tarradellas, Pujol, Artur Más, Puigdemont y Torra con los paréntesis de Maragall y Montilla.
6.- España ausente. Ni guardia civil, ni la inspección educativa, ni prisiones... creo, sinceramente, que la estrategia les salió perfectamente en este sentido. El resto de España hemos ido desapareciendo de Cataluña pasito a pasito. Hacia atrás. Y ahora, a ver cómo se regresa.
7.- El Estado de Derecho en entredicho. El Gobierno entero pergeñando los indultos y medio gobierno deslegitimando al Tribunal Supremo delante del mundo entero.
Alguien muy arriba en el poder judicial me dijo en cierta ocasión que solo los jueces y los fiscales ostentan la representación del Estado en Cataluña. Tenía y tiene razón. Y eso no puede ser.
8.- El idioma y la educación. La clave es el largo plazo. Pujol lo vio clarísimamente y acertó. Dentro de una, dos o tres elecciones votarán los alumnos que hoy van al colegio. Y la deriva es evidente.
¿Te acuerdas de las batallas en el centro de Barcelona en la plaza de Urquinaona? Esos eran los hijos de Artur Mas y Junqueras. Veremos cuando lleguen los hijos de la CUP y de Rufián.
9.- La desazón del resto de España respecto a Cataluña. La ruptura y el daño no solo es en clave interna que, por supuesto también, es respecto al resto de España. Y viceversa.
Porque toda España está/estamos harrrtos del procés, de las provocaciones y de su supremacismo. Y por cierto... también estamos harrrtos de soltar dinero para que lo derrochen en sus paranoias.
y 10... a modo de mi Posdata: No sé cuál es la solución de fondo. El problemón es evidente y no se arregla con tanques ni con amnistías. Pero deberíamos ser conscientes de que el procés continúa. "Ho tornarem a fer". Lo volverán a hacer, es solo cuestión de tiempo. "Patada a seguir" del procés mientras el constitucionalismo nos sacamos los ojos.



