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¿Cómo debe ser la comunicación padres-hijos?

En 'La Linterna' hablamos con Maribel Martínez, psicóloga y que acaba de presentar su nuevo libro

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Tiempo de lectura: 2'Actualizado 20:31

Hoy miércoles hablamos con una psicóloga, Maribel Martínez, que acaba de publicar un libro, al cual ha titulado con una frase muy empleada por los padres ¿Cuántas veces te lo tengo que decir? Soluciones eficaces y efectivas para que nuestros hijos nos escuchen y nos respeten. En este libro, dirigido a padres con hijos, Maribel da las claves para lograr una comunicación exitosa.

“Es una de esas frases que los padres hemos dicho infinidad de veces, vamos trasladando esta frase de generación en generación y no nos damos cuenta de que no funciona” asegura Maribel en referencia a la frase que da origen al nombre del libro.

El contexto familiar también ha cambiado con el paso de las generaciones, asegura Maribel y reconoce que quizá los padres de hoy en día se estén pasando en sobreprotección y en estar demasiado encima de los hijos.

Según afirma Maribel Martínez “lo que hemos hecho ha sido salir al otro lado del péndulo ya que hemos pasado de una generación de padres con una conducta más autoritaria y donde no se hablaba nada y ahora en cambio hablamos y preguntamos todo y esta actitud llevada al extremo puede dar lugar a situaciones en la que los padres preguntan a sus hijos de 3 años qué quieren hacer el fin de semana”.

“Los padres si que tenemos que tener una autoridad y eso no está reñido con tener una buena relación con los hijos, hay que saber distinguir y que los hijos no son nuestros amigos, ya que en ese mismo momento se quedarían huérfanos” defiende la psicóloga.

Un indicativo que hace saltar las alarmas, alerta Maribel, es cuando los padres le dicen a sus hijos que les llamen por su nombre y no papá o mamá ya que lo que necesitan son unos padres que les guíen.

Otro quebradero de cabeza para los padres es cuando los hijos tienen conflictos entre sí. Ante esta situación “es recomendable dejar que los hijos se conozcan entre sí, que vean cómo pueden resolver sus problemas pero si los padres intervenimos lo que hacemos es estropear aún más esa relación” zanja Maribel.

En su libro se muestra partidaria de lo que llama “refuerzo positivo” pero siempre y cuando lo merezca, pero “hay que tener cuidado porque si se utiliza mal o en exceso este refuerzo positivo por temor a que el hijo no se frustre podemos estar fomentando la ley del mínimo esfuerzo”. Para Maribel la clave pasa por “la coherencia y el sentido común” y que “no podemos tener miedo en dirigir lo que pasa en casa y todo eso desde el amor y el respeto”.

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