Fray Marcos, exconcursante de Masterchef, desvela por primera vez por qué abandonó la Venezuela de Maduro: “Amenazas que pesaban sobre mí"
En 'La Linterna de la Iglesia', el dominico ha compartido sus sensaciones tras la salida de Maduro y el papel reconciliador que debe desarrollar la Iglesia: "Las parroquias se ha convertido en consultorios psicológicos"

Fray Marcos García
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Venezuela vive desde hace años una profunda crisis política, social y económica que se inició durante los gobiernos de Hugo Chávez y se ha prolongado bajo la presidencia de Nicolás Maduro. La polarización política, el deterioro institucional, la pérdida de libertades democráticas y la grave situación económica han provocado un empobrecimiento generalizado de la población y una de las mayores crisis migratorias del continente.
En este escenario, la Iglesia Católica ha desempeñado un papel constante de acompañamiento al pueblo, defensa de los derechos humanos y llamada al diálogo y la reconciliación, manteniendo una relación tensa y compleja con el poder político.
Hoy, con la salida de Maduro, ante un futuro esperanzado pero incierto, la Iglesia sigue siendo para muchos venezolanos una de las pocas instituciones con credibilidad social y presencia cercana en medio del sufrimiento y la esperanza del país.
El dominico y periodista Fray Marcos García (conocido por su participación en el programa 'Masterchef'), llegó a España en 2020. En 'La Linterna de la Iglesia' ha confesado por primera vez que el motivo que le llevó a abandonar su tierra natal fueron las amenazas. “Yo llegue a España porque había amenazas y advertencias que pesaban sobre mí y que casi nadie sabe”.
"Hay mucho miedo a hablar, quien habla es porque tiene diez o quince guardaespaldas"
Ahora, tras la salida de Maduro de Venezuela, asegura que la sensación de la población es de hartazgo: “Tengo un termómetro, que es mi madre, y cuando hablo con ella el pulso que siento es que no pueden más. Hay mucho miedo, quien habla es porque tiene diez o quince guardaespaldas. Ese miedo, aunque les digan que no tenga miedo, es bonito y la palabra de Dios lo dice, pero es verdad que la gente se cuida por ellos mismos y cuidar a los demás”.
En este sentido, Fray Marcos recuerda la dura persecución que sufre la Iglesia venezolana, y que se manifestó en la cancelación de la misa de Acción de Gracias por la canonización de José Gregorio Hernández, y que para el dominico fue un síntoma del miedo del régimen a que el pueblo reivindicase la libertad para su pueblo.
“El aforo era de unas 40.000 personas pero las peticiones era de 80.000. Temían la voz de un único pueblo gritando libertad. Divide y vencerás. Hemos visto cientos de manifestaciones de miles de personas protestando y que han sido agredidas salvajemente, se han violado los derechos humanos y la soberanía”, ha denunciado.
"Las parroquias se ha convertido en consultorios psicológicos que mucha gente no puede pagar"
En este escenario complejo, Fray Marcos García sostiene que la Iglesia del país debe ser “ese puente que por débil que esté tiene que aguantar, y estamos llamado a asumir lo que hemos sido desde el bautismo, no solo la jerarquía eclesiástica, quienes han sido bautizados tenemos que tener un mensaje que llame a la esperanza profética”, ha recalcado.
Y es que el día a día en las parroquias venezolanas no es sencilla. Algunas han tenido que reorganizar su actividad pastoral, orientada a “ayudar a paliar el hambre, o que personas puedan comer un día”.
De ahí que el religioso llame a una Iglesia que “llame a la esperanza, a la misericordia, dé un mensaje que anuncie el reino y denuncie aquello que nos digan”.
Para el chef, el futuro de la Iglesia venezolana pasa por ser “reconciliadora” y contribuya a “sanar como lo está haciendo con muchas personas. Las parroquias se ha convertido en consultorios psicológicos que mucha gente no puede pagar. Hay sacerdotes que han pensado en dejar su ministerio porque no pueden más”, ha advertido.



