Leandro del Moral, experto en gestión hídrica: "El riesgo de desbordamiento es grande, los embalses están sacando más agua de la que entra y acrecentando el caudal"
Las intensas lluvias alivian meses de sequía pero obligan a desembalsar agua de forma controlada, mientras los expertos piden ya una mejor gestión para el futuro

Madrid - Publicado el
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La borrasca Leonardo ha provocado una situación paradójica en España. Tras meses de sequía, las reservas de agua han subido hasta el 67%, pero las intensas precipitaciones han llevado a los embalses al máximo de su capacidad, obligando a desembalsar y provocando el desalojo preventivo de miles de personas en Andalucía y Extremadura. Esta sobrecarga la están sufriendo directamente los ríos, elevando el riesgo de desbordamiento.
En el programa 'Herrera en COPE', el profesor del departamento de geografía de la Universidad de Sevilla, Leandro del Moral, ha explicado la situación. "Buena parte de ellos están desembolsando más agua de la que les entra", afirma, refiriéndose a pantanos andaluces como los de Balkentar, Montoro, Cubillas, La Bolera o Agrio. Según el experto, todos los embalses de Sevilla como "Aracena, Sufre, Minilla, Gerald y Melonares" están en esta situación, "acrecentando el caudal y aumentando la venida aguas abajo de los mismos".

La presa del embalse de San Rafael Navallana (Córdoba) abre sus compuertas para desembalsar agua
Diseñados para la escasez
Leandro del Moral, también miembro de la fundación nueva cultura del agua, ha detallado que la capacidad de los embalses en Andalucía es "enorme" porque están diseñados para una gestión hiperanual. Su función es llenarse durante ciclos de lluvias extraordinarias, que ocurren cada 5, 10 o 15 años, para así poder garantizar los suministros, especialmente para el regadío, durante los años siguientes de precipitaciones normales o bajas.
El problema surge cuando las lluvias superan incluso esas previsiones extraordinarias. "Cuando ya la lluvia no es que sean extraordinarias, sino que sean un nivel muy alto, se llenan y de laminar, de reducir, se convierten en aportadores, en mecanismos de aumento del caudal", señala Del Moral. En ese momento, la infraestructura que protege de la sequía pasa a contribuir al riesgo de inundación.
Cuando la lluvia es de un nivel muy alto, se llenan y de laminar, de reducir, se convierten en mecanismos de aumento del caudal"
Experto en gestión hídrica
El estado de las infraestructuras
Ante la pregunta sobre el estado de mantenimiento de las 1.200 grandes presas que hay en España, el profesor subraya que "las situaciones son muy diferentes". Existen infraestructuras construidas a principios del siglo XX junto a otras que se están terminando ahora. Como ejemplo de fragilidad, recordó el caso de la presa de Tous, en el río Júcar, que "reventó" porque "fallaron las compuertas". En contraste, ha mencionado la presa de Kentar, una bóveda de hormigón que ofrece "mayor seguridad y resistencia".
Más sobre las presas
Lejos de ser una improvisación, la suelta de agua es un proceso medido. Patricia Trullas, del Canal de Isabel Segunda, asegura que se basa en "criterios establecidos por las normas de explotación". Las decisiones se apoyan en modelos de simulación hidrológica y previsiones meteorológicas para determinar "cuándo y cuánto abrimos". David Galán, coordinador de seguridad de presas del Canal, añade que el proceso es manual: un equipo vigila el caudal y "el director de explotación toma las decisiones de abrir compuertas".
Mirando hacia la próxima sequía
En el programa 'La Linterna' de la cadena COPE, el catedrático de Geodinámica Externa de la Universidad de Málaga, Bartolomé Andreo, ha advertido de la importancia de no olvidar el futuro. "La siguiente sequía llegará, pero es ahora cuando hay que gestionar el agua de los acuíferos que se están recuperando", ha recalcado. El agua liberada que llega al mar, un hecho que puede generar preocupación, es parte del ciclo natural.
El agua cuando llega al mar, pues, ha cumplido el ciclo hidrológico"
Catedrático de Geodinámica Externa de la Universidad de Málaga
"El agua cuando llega al mar, pues, ha cumplido el ciclo hidrológico", explica Andreo, añadiendo que aporta nutrientes esenciales para la vida marina y sedimentos para las playas. Sin embargo, esto no resta importancia a la necesidad de nuevas infraestructuras. El catedrático defiende que construir más presas donde sea posible es fundamental para "almacenar los recursos" y, a la vez, "laminar las avenidas y evitar, al menos en parte, situaciones de inundación".
Junto a los embalses superficiales, Andreo pone el foco en los "grandes olvidados": los acuíferos subterráneos. Estas "formaciones geológicas que permiten almacenar el agua subterránea" son clave para nutrir los ríos en épocas de estiaje y como recurso durante las sequías, por lo que insiste en aprovechar los periodos de lluvias para asegurar su recuperación.
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