

"La pitada al himno en una final de la Copa del Rey, cuando juega un equipo vasco o catalán, es casi una tradición, es irritante, pero ahí sigue"
El director de 'Herrera en COPE' analiza la actualidad que marca la jornada de este lunes 20 de abril
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Señoras, señores, me alegro. Buenos días.
Es lunes 20 de abril de 2026. Son las 8 de la mañana y 7 en Canarias. Y si usted se pregunta cómo está quedando lo de la guerra, el estrecho de Ormuz y todas esas hierbas, pues debe saber que le quedan algo más de 40 horas para que termine el alto el fuego que entró en vigor la medianoche del 8 de abril. Y hay una delegación estadounidense con el vicepresidente Vance a la cabeza que llega esta noche a Islamabad. Va a intentar hablar con los iraníes que no han asegurado que vayan. No está ni mucho menos confirmado que los de Teherán, el régimen de los ayatolás, acuda a esta reunión. Pero vamos, de lo que venga a hablarse o a decirse o a negociarse les iremos dando cuenta.
Aquí en España, bueno, en España ayer hubo un contraste muy interesante entre dos tipos de reuniones, porque bueno, digamos que España ha sido escenario de polémicas de todo tipo, algunas muy serias, otras casi anecdóticas, pero significativas. Por ejemplo, el contraste entre la acogida cálida que se dio en Madrid a la líder venezolana María Corina Machado y luego la cumbre del progresismo global populista que va de antipopulista en Barcelona que auspicia Pedro Sánchez y que no sé quién paga. Parece que Alex Soros ha dicho en sus redes sociales que él ha dado la bienvenida a los líderes de esa cumbre. O sea, igual la ha pagado Soros la cumbre, ¿no? O a lo mejor los españoles con nuestros impuestos, que tampoco lo descarten. Me gustaría saber, sería bueno saber cuánto ha costado y quién lo ha pagado.
Yo no sé qué es peor, o sea, que Pedro Sánchez haga una campaña de imagen con este carísimo despliegue o que se avenga a ser el títere de alguien ajeno, porque Sánchez puede estar en venta, igual alguien quiere comprarlo, pero la política exterior española no debería estarlo. Y lo de Barcelona ha sido un descarado espectáculo de impostura superlativa, porque ahí lo que había eran populistas iberoamericanos de extrema izquierda. El guerrillero Petro, Kicillof, Sheinbaum, prometiendo que va a luchar contra el populismo de derechas. Populismo hay en un lado y en el otro. Pero ahí estaba Sánchez dando lecciones de democracia a Occidente cuando rinde pleitesía a la dictadura comunista de China y, por supuesto, Cuba.
A estos luchadores por la democracia que tanta preocupación muestran por Cuba, pobre Cuba, cómo sufre Cuba, no es por la falta de libertades y la miseria en la que ha sumido el castrismo, el comunismo a esa isla, ¿no? Ellos protestan por eso que llaman bloqueo y que sencillamente consiste en que ha dejado de recibir petróleo gratis de Venezuela. A estos les gusta mucho el sistema de partido único. Partido único. Cuando hay un partido único, el partido único, todo el que no está en el partido único ya sabe lo que le pasa. Y desde luego, si además se opone al partido único, porque la oposición en un partido único nunca está articulada, también sabe lo que le pasa.
Oiga, China es un partido único, Cuba es un partido único, España tuvo un partido único, el Movimiento Nacional. Y si no estabas, pues a estos les gusta mucho el partido único. Si pudieran, madre mía, su sueño sería que en España solo existiesen ellos, ¿no? No, miren, no se puede proclamar que se está con la democracia en Barcelona y luego callar en Pekín. Y luego Sánchez, el remate ha sido proclamar el orgullo de la izquierda. Tiene a su mujer tetraprocesada por corrupción, a su hermano a punto de sentarse en el banquillo, a dos secretarios de organización procesados por corruptelas, una recua de escándalos que empiezan con Plus Ultra, siguen por Europa y otros más, Forestalia, la SEPI, pero él está orgulloso y se permite dar lecciones de integridad y, no se lo pierdan, también de feminismo.
El feminismo que empieza en las saunas de prostitución de su suegro y que termina con Jessica colocada en Ineco. Si este pozo de corrupción, que es el sanchismo, es la esperanza del progresismo mundial, pues creéis que la global está en una situación más desesperada de lo que parece.
Y el contraste, les decía, María Corina Machado en Madrid, tan abrumador que se ha intentado generar incluso hasta una polémica absurda porque durante la concentración parece que se insultó a Delcy Rodríguez, que le llamaron mona o no sé qué por si tuviera aspecto parecido al de una mona. Está muy mal llamar mona a nadie, muy mal. Podría llamarla dictadora corrupta, miserable, pero hombre, mona, ¿no? Porque esta gente es así.
Se abren las carnes ante un insulto, pero permanecen insensibles ante los encarcelamientos, las palizas, la tortura, el robo de las elecciones y todo lo demás. El ejemplo lo hemos tenido, como contaba Naranjo hace un momento, con el fútbol, la pitada al himno nacional en un partido de la Copa del Rey, cuando juega un equipo vasco, un equipo catalán. Esto es casi una tradición, es irritante, pero ahí sigue. Y lo que ocurre, mire, hace poco, Naranjo, en el estadio de Cornellá pasó algo, hechos similares en un amistoso contra Egipto.
O sea, todos aquellos que se rasgaban, comentaristas de Televisión Española, a ver si estáis despiertos y me estáis escuchando, que se rasgaban las vestiduras por aquellos insultos o “musulmán el que no vote”, que exigían que se hubiera suspendido el partido, cuando pitaban el himno nacional español. Eh, chavalotes, os parecía muy bien, libertad de expresión. ¿En qué quedamos? Bueno, aquí el primero en denunciar todo esto fue Paco González aquí y no hizo más que expresar un razonamiento con sentido común. Ya está bien, hombre, de aguantar tanta moralina hipócrita y a tanto cretino.
Yo no sé si Sánchez va a convencer a los suyos de que tienen razones para estar orgullosos de algo, pero miren, nadie se cree ya las lecciones de moral de esta izquierda, como lo dijo Rajoy a Ábalos en la moción de censura. Hombre, para dar lecciones hay que estar en condiciones de darlas y ya conocemos qué clase de moral se gastan todos estos, esta izquierda. Y en cuanto a las andaluzas, ayer hubo un domingo de precampaña. Desembarcó Sánchez en Huelva para presumir de proteger los servicios públicos. Feijóo apoyó a Juanma Moreno.
Hoy ABC publica una encuesta que pone la mayoría al alcance del PP, pero la verdad es que es de forma muy ajustada y yo no estaría, vamos, no estaría seguro. No es que yo crea que el PP no tiene asegurada la mayoría absoluta. Para eso tienen que ir a votar en masa todos los que de por sí votan al PP, los que han votado en las últimas elecciones, y luego hay ahí un trasunto de restos de votos en cada una de las provincias, que eso luego te da un escaño o no te lo da. Es un poco lotería.
O sea, realmente, si los que votan al PP quieren que salga el PP, tienen que ir todos a votar. Si no, las elecciones las va a ganar Juanma Moreno, pero cambia mucho ganarlas con margen para estar cómodo en el Parlamento o tener que negociar con Vox, que ya hemos visto en Extremadura cómo ha sido la negociación. Está, por cierto, este martes o miércoles se celebra el debate de investidura de María Guardiola y a lo mejor se cierra el acuerdo de PP y Vox en Aragón, pero ya veremos.



