

"Se calcula que en 20 días de guerra la subida de los carburantes le ha supuesto a Hacienda unos ingresos extra de 300 millones"
El director de 'Herrera en COPE' analiza la actualidad que marca la jornada de este viernes
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Señoras, señores, me alegro. Buenos días. Ya es viernes, ya es 20 de marzo de 2026. Son las 8 de la mañana, son las 7 en Canarias, donde la borrasca Teresita está dando de las suyas. Ha creado un aviso naranja, obligando a suspender clases presenciales en todo el archipiélago. Y aquí, en la península, pues sol arriba y lluvia abajo, la bebida al revés, que también de vez en cuando va bien.
Y hoy, pues ya saben ustedes, el padrecito Sánchez nos cubrirá con su manto protector, porque el mundo, que es muy malo y hay gente muy mala en el mundo, ha entrado en guerra, y esa guerra, en la zona en la que ocurre, en el centro del continente africano... Bueno, y en algunos de los países puede afectar a la economía mundial, pero donde está en el Próximo Oriente eso es una bomba de efectos retardados, y no tan retardados como estamos viendo.
Así que hay viernes de Consejo de Ministros extraordinario para que anuncien, 21 días después de que empezara la guerra de Irán, el decreto de las ayudas.
El combustible está rozando los 2 euros el litro. El barril de petróleo, 116, 117, 118. El gas se ha disparado un 30% de golpe. Y entre Israel y los iraníes hay unas ganas locas de desestabilizar el mercado energético en el mundo.
Así que, después de una semana de dimes y diretes, presiones, broncas entre socios de gobierno, veremos cuáles son las ayudas del padrecito Sánchez. Sean cuales sean, llegan tarde, porque la mayoría de países europeos ya han anunciado este tipo de medidas y el gobierno español las ha retrasado hasta hoy, pero mientras tanto haciendo caja con el alza de los precios, porque se calcula que en 20 días de guerra la subida de los carburantes le ha supuesto a Hacienda unos ingresos extra de 300 millones de euros.
No va a haber subvención indiscriminada de 20 céntimos por litro. Eso se aplicó cuando la crisis de Ucrania, porque se ha demostrado que eso tiene efectos perversos, ¿no? Y también porque además el gobierno parece... del margen presupuestario que tenía entonces es que no tenemos presupuestos. Se lo tengo que recordar, pues este gobierno ha tenido el alivio de, como hay guerra en Irán, no presentar presupuestos, que es su obligación constitucional. Pero a ello voy dentro de un rato.
A lo mejor, pues esperen ustedes una rebaja de los impuestos que gravan el recibo de la luz. Eso pasó cuando lo de Ucrania, ¿no? Alguna medida específica para los sectores más afectados, pues transportistas, agricultores, empresas logísticas... Bueno, no lo sé, no lo sé.
Vamos a ver si de esta manera Sánchez logra satisfacer de alguna manera las exigencias de sus socios de Sumar, ese partido que lo que no tiene es votos ahora, tertulianos y ministros y eso tiene todos los que quiera, más que votos, insisto. Ellos insisten en meter sus medidas contrarias al mercado, a la propiedad privada en materia de vivienda, y la parte socialista se niega porque Junts y el PNV ya le han dicho que si lo hacen lo tumbarán de nuevo el decreto de ayudas.
Así que, por Sánchez, lo que haga falta. Si tiene que vestirse de extrema izquierda, que lo es, no tiene ningún inconveniente. Se pone sombrero.
Hay una sanchistada... Bueno, de todo esto hay que estar agradecidos, porque miren la pedrea de un tipo que tiene la poca vergüenza de decir a estas alturas que no puede presentar los presupuestos porque se ha cruzado por medio la guerra de Irán. Es de aúpa. Fíjense ustedes lo valiente que es, que hasta está recibiendo cartas.
La guerra es la última ocurrencia, como les digo, que ha tenido para justificar la negativa a presentar los presupuestos, con una argumentación que es un insulto a la inteligencia de los votantes. Estamos en el tercer año de legislatura. Sánchez gobierna con unos presupuestos de la legislatura anterior, no del presupuesto del año anterior, no, de la legislatura anterior, aprobados por otro parlamento con otra mayoría. Y puede hacerlo porque los socios se lo permiten. Claro, así les va a los socios en las elecciones.
Pero es una aberración tan antidemocrática que debería exigir algún tipo de reforma legal para que no vuelva a repetirse nunca un despropósito en términos democráticos como ese. O sea, cada vez es más posible o más probable que una legislatura entera se pase sin aprobar presupuestos, lo cual incumple el artículo 134 de la Constitución y es la prueba más sangrante de aquellas famosas declaraciones de Sánchez: "Gobernaremos sin contar con el parlamento". Sea un presidente sin control democrático, un parlamento convertido en felpudo de un aprendiz de autócrata, bueno, una democracia desmochada.
El otro asunto del día es el que ocupa una empresa estratégica, por demás en España, que se llama Indra. Atención a este culebrón, porque los tejemanejes del gobierno, los mangoneos, sus cambios de criterio, todo eso han provocado que la empresa —es una empresa que debe ser el gran campeón nacional en materia de defensa— haya caído un 16% en su valor bursátil, porque el sanchismo es la chapuza hecha a gobierno.
Sánchez colocó de presidente de Indra a Ángel Escribano, propietario de una empresa que empezó de forma muy modesta. En pocos años creció mucho. Indra le encargaba muchos trabajos, la pericia de los hermanos Escribano, el buen hacer empresarial, lo que ustedes quieran, aumentó mucho el valor de esa empresa.
Entonces, Ángel Escribano, propietario de esa empresa, es a su vez presidente de Indra y propone que Indra, empresa de la que es presidente, compre esa propia empresa de la que él es propietario. Esto es un evidente conflicto de competencias, porque el que compra, el que vende, el que administra es el mismo.
Indra quería comprar EM&M para ampliar su base industrial, convertirse en... bueno, en fin, desde el punto de vista empresarial no es descabellado ni mucho menos. Pues un año después de ponerle en la presidencia, el gobierno ha decidido echarle. Pero es que Escribano no se deja y ha plantado cara al gobierno. Ha renunciado a la fusión de su empresa con Indra. Renuncia a embolsarse una cantidad de 2000 millones o algo más, pero sigue al frente de Indra.
Y veremos si lo consigue, porque el principal accionista de Indra es la SEPI, es decir, el gobierno. Y el primer cliente de la empresa Escribano, es decir, el presidente de Indra. Es un lío. Yo lo sé. Es un lío.
Hoy ha sido citado en Moncloa. Escrib... Vamos a dejarlo en puntos suspensivos porque, oigan, ya saben ustedes que le llaman a Moncloa como llaman a una pataleta y le cesan para poner a uno del PSC al frente de Telefónica. Pues a ver cuál es el del PSC que está libre para Indra.



