"Soy calvo como una bombilla y tengo 60 años. Siempre me salen vídeos de peluquines y no se me ocurre ponerme uno ahora"
El testimonio de un 'Fósforo' en 'Herrera en COPE' abre el debate sobre la calvicie y las soluciones capilares

Escucha 'la hora de los Fósforos' del lunes 26 de enero
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El programa 'Herrera en COPE' ha vivido un momento de gran sinceridad durante su sección 'La Hora de los Fósforos'. En ella, los oyentes comparten qué les aparece en la sección de búsqueda de Instagram, revelando los curiosos funcionamientos del algoritmo. Entre todas las historias, ha destacado la de Rafael, un oyente que ha explicado su relación con la calvicie.
Rafael ha confesado ser "calvo como una bombilla", una condición que el algoritmo de Instagram parece conocer muy bien, ya que, según ha contado, "todos los días me salen peluquines". A pesar de la insistencia de la red social, el oyente se muestra reticente a adoptar esta solución capilar.
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Durante la conversación con Alberto Herrera, Rafael ha admitido que los peluquines actuales están "totalmente conseguidos". De hecho, ha comentado en tono de broma que sus compañeros de oficina incluso "quieren hacer una coleta" para comprarle uno, dado su elevado precio.
Sin embargo, la razón para no dar el paso es clara. Tras llevar "30 años calvo", considera que aparecer de repente con pelo "canta un poco". Su única concesión sería para una ocasión especial: "Estoy deseando que alguien dé una fiesta de disfraces para ponerme uno y ver cómo queda", ha comentado entre risas.
Algoritmos que sorprenden a los oyentes
El caso de Rafael no ha sido el único. La sección ha destapado otras recomendaciones sorprendentes del algoritmo. Él mismo ha señalado que, además de peluquines, le aparecen constantemente anuncios de plantillas para la fascitis plantar que padece. Otro colaborador, Goyo, ha compartido que le sugieren "zapatos con alza" y vídeos de "tíos cachas en bañador", búsquedas que asegura no haber hecho "en su vida".

Iconos de Facebook, WhatsApp e Instagram en un teléfono móvil
Otros oyentes han compartido experiencias igualmente curiosas, desde una mujer a la que le aparecen vídeos de cocina de una señora sudamericana que le produce "asquito", hasta Mónica, dueña de un caniche, que solo ve contenido sobre este tipo de perros. También han surgido temas como vídeos de gatos, bebés, reformas de pisos o incluso borreguitos en grandes granjas, demostrando la particularidad de cada algoritmo.
Estos casos, aunque anecdóticos, ilustran a la perfección el funcionamiento de los algoritmos que moldean nuestra experiencia digital. La Inteligencia Artificial (IA) aprende de nuestra actividad en la red, desde búsquedas hasta interacciones en redes sociales, para crear un perfil y ofrecernos contenido que considera relevante. Las curiosas experiencias de los usuarios de 'Herrera en COPE' no son más que el reflejo de un sistema que intenta, con mayor o menor acierto, adelantarse a nuestros deseos y necesidades.
Sin embargo, este mecanismo no está exento de riesgos. Según los expertos, los principales peligros son la manipulación y la adicción. Para evitar convertirnos en 'esclavos del algoritmo', la clave reside, según los consultados, en la formación y la denuncia de cualquier posible abuso. Es crucial analizar quién está detrás de cada algoritmo y cuál es su finalidad para determinar si su uso puede ser beneficioso o perjudicial.
Como explica Rafael Tamames, autor de “La Inteligencia Artificial y tú”, los algoritmos “per se” ni buenos ni malos. Son meras instrucciones matemáticas diseñadas para encontrar patrones en grandes volúmenes de datos. En la misma línea, la periodista científica Laura G. de Rivera subraya que la tecnología “no es algo temible o peligroso”, sino que el peligro reside en el uso que se le da a los datos y en las intenciones de quienes la han creado.
Los algoritmos pueden tanto contribuir a avances en medicina como tratar de manipularnos para vendernos productos o ideas. Generan perfiles basados en la impresionante estela de datos que dejamos en Internet, pero sus resultados no son infalibles. La vida, como apuntan los expertos, va más allá de lo numérico, y los propios datos pueden contener prejuicios, errores o ser parciales, dando lugar a las sorprendentes y, a veces, cómicas recomendaciones que han compartido los oyentes.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




