Alin Atodirese, escolta personal: "Con Donald Trump lo que ha fallado es el factor humano, a los agentes se les ve muy relajados; los chicos están apoyados y hablando"
Un escolta profesional analiza en 'Herrera en COPE' la 'cadena de fallos previos' que permitieron al atacante acercarse al expresidente en Washington

Madrid - Publicado el - Actualizado
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El intento de atentado contra Donald Trump ha puesto en tela de juicio el protocolo de seguridad del presidente de Estados Unidos. Cole Thomas Allen, el profesor de 31 años autor del ataque, ya se enfrenta a cargos por intento de magnicidio y uso de armas de fuego. Aunque no logró acceder a la sala donde se encontraba Trump, sí consiguió registrarse armado en el mismo hotel, un hecho que él mismo destacó por su facilidad en un manifiesto, lo que evidencia una clara brecha de seguridad.
La percepción de falta de rigor en los controles ha sido confirmada por testigos presenciales. El corresponsal David Alandete, presente en la cena, calificó la situación de "desastrosa". Según su testimonio en el programa 'Herrera en COPE', pudo acercarse "a centímetros" del secretario de estado Marco Rubio y del secretario de defensa Pete Hexed en la alfombra roja del hotel Hilton "sin pasar por ningún control de seguridad”.

Evacuación en la cena de corresponsales de la Casa Blanca
El factor humano, principal responsable
Para analizar la actuación del Servicio Secreto, el programa 'Herrera en COPE', con Jorge Bustos, ha entrevistado a Alin Atodiresei, escolta personal y formador en seguridad privada. Según este experto, "los protocolos no han fallado, los protocolos están. Lo que parece que ha fallado es el factor humano", y ha añadido que a los agentes se les veía "muy, muy relajados".
Cuando alguien llega al VIP, no es un fallo final, es una cadena de fallos previos"
Escolta personal
Atodiresei explica que la protección de un mandatario se organiza mediante "círculos de protección", diseñados para que "una amenaza nunca atraviese los círculos exteriores hacia el centro". Por ello, subraya que el hecho de que alguien llegue hasta el protegido "no es un fallo final, es una cadena de fallos previos", lo que sugiere múltiples errores en el dispositivo.
Fallo en la prevención y la anticipación
El especialista ha señalado un grave error en las fases iniciales del operativo. "Cuando vemos que un atacante ha estado días en el entorno sin ser detectado, eso nos habla de un fallo en las fases tempranas de la preparación del ataque", ha afirmado. Atodiresei ha insistido en que el trabajo de un escolta no es reaccionar, sino "pensar antes de que algo ocurra", algo que, en su opinión, no se apreció en la actuación del equipo de seguridad de Trump.
El formador ha recurrido a la teoría de los 5 colores de Cooper para describir los niveles de conciencia. Ha criticado que los agentes parecían estar en nivel "blanco", es decir, sin estar listos para actuar, cuando deberían operar como mínimo en "amarillo", que implica "estar alerta, en buena conciencia situacional", algo que no se observó en los vídeos.
Los cuatro parámetros de la protección
Alin Atodiresei ha detallado que la formación en seguridad de élites se basa en cuatro parámetros clave: controlar el entorno, control sobre el protegido, anticipar los posibles modus operandi del atacante y asegurar rutas de evacuación. Según el experto, "si uno falla, el sistema se debilita. Si fallan varios, el resultado es lo que hemos visto".
En el caso del atentado a Trump, Atodiresei concluye que el Servicio Secreto falló en el control del entorno y en el control sobre el propio protegido, ya que tardaron "segundos, hasta minutos" en llegar hasta él. Únicamente la ruta de evacuación parecía estar asegurada, pero los fallos en los otros niveles comprometieron todo el dispositivo de seguridad.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



