Jorge Bustos, desde el Supremo: "El testimonio más importante será el de Aldama, intentará conectar a Sánchez con Koldo"
El juicio por la trama de corrupción vive su jornada más esperada con la declaración de los tres principales acusados: Koldo García, José Luis Ábalos y Víctor de Aldama

Madrid - Publicado el
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El juicio del caso Mascarillas ha llegado a su día clave con la declaración de los tres principales acusados en el Tribunal Supremo. La jornada, analizada en el programa 'Herrera en COPE' por Carlos Herrera y Jorge Bustos, ha comenzado a las diez de la mañana con una gran expectación mediática. El primero en testificar es Víctor de Aldama, seguido de Koldo García y, finalmente, el exministro José Luis Ábalos.
La declaración más esperada es la de Víctor de Aldama, quien, según avanzó 'El Mundo', llega con la intención de escalar la responsabilidad en la trama y señalar directamente a Pedro Sánchez. Su objetivo es presentar a Koldo García no solo como un hombre de Ábalos, sino como una figura con un poder transversal otorgado por el propio presidente del Gobierno, lo que habría permitido que la red corrupta se extendiera por distintas esferas del poder.

El empresario Víctor de Aldama, a su salida del Tribunal Supremo, el 14 de abril de 2026
La encrucijada de Aldama: colaborar o afrontar 7 años de cárcel
Aunque Aldama tiene un pacto de colaboración con el fiscal anticorrupción Alejandro Luzón, que rebaja la petición de cárcel a 7 años frente a los 24 que se piden para Ábalos o los 19 para Koldo, esta cifra le sigue pareciendo elevada. Su única vía para obtener una reducción mayor es aportar información nueva y relevante que los investigadores aún no posean.
Para que su promesa de tirar de la manta no quede en una simple bravata, Aldama necesita ofrecer un nuevo hilo del que tirar, una nueva ramificación de la trama, un nuevo nombre o más indicios contra políticos ya salpicados por el caso, como la expresidenta balear Francina Armengol o el exministro Ángel Víctor Torres. De lo contrario, la expectación generada se verá defraudada.
Ábalos, entre la negación y una colaboración 'in extremis'
Por su parte, el exministro José Luis Ábalos se enfrenta a una situación complicada. Las pruebas de la UCO son contundentes y, según el testimonio del teniente coronel Balas, sitúan a Aldama como el corruptor, a Ábalos como el corrompido y a Koldo como la correa de transmisión. El exministro ha expresado su soledad en este proceso: "Vengo solo en mi coche, no tengo secretaria, no tengo a nadie detrás ni al lado. Me enfrento a todo el poder político, ¿y en qué le voy a decir? De una parte y de otra, si lo tengo que hacer solo".
Si Ábalos mantiene su estrategia de negación, se arriesga a una sentencia condenatoria. Todavía tiene la opción de cambiar de rumbo y colaborar con la fiscalía anticorrupción, lo que implicaría "cantar a lo grande, caiga quien caiga". Esta colaboración podría beneficiarle en otros procesos derivados de la trama, como el caso hidrocarburos o el de las mordidas por concesión de obra pública vinculado a Santos Cerdán.
Sin embargo, la posibilidad de que Ábalos dé un volantazo es remota. Hasta ahora, siempre ha amagado sin concretar, lo que sugiere que o bien teme empeorar su ya desesperada situación, o bien podría tener un pacto clandestino con el PSOE que le garantice un futuro beneficio penitenciario o incluso un indulto si el partido continúa en el poder.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



