

"Permita, don Óscar, que toda la empatía la reservemos para las familias de las víctimas y no para los ministros que han sido pillados ya en varias mentiras"
Jorge Bustos analiza la comparecencia del ministro de Transportes en el Senado mientras se celebraba el funeral en Huelva
- 6 min lectura | 8:07 min escucha
Ayer se celebró en Huelva el solemne funeral por las víctimas del accidente de tren y el obispo Santiago Gómez Sierra pronunció en la homilía con mucha serenidad una frase de puro sentido común que es una exigencia moral y democrática que pueden compartir creyentes y profanos. “Es necesario esclarecer la verdad de lo ocurrido y actuar con justicia para que su sacrificio no sea olvidado y para que en la medida de lo posible se eviten tragedias semejantes en el futuro”.
Pues es una pena que esta frase no la escuchara en directo el presidente del gobierno. Ya contamos que el avestruz de Adamuz, antes Galgo de Paiporta, antes Pedro Sánchez, se escaqueó del funeral por miedo a la indignación de las familias. Pero es que tampoco acompañó a su ministro de Transportes en el Senado. ¿Dónde estaba Sánchez ayer? No lo sabemos. Al parecer está muy ocupado contestando a Elon Musk en Twitter. Le ha dicho que “Marte puede esperar, pero la humanidad no”. Mire, déjese de humanidades en abstracto y empiece por atender a los humanos concretos que sufren en Huelva. Pero decíamos que Óscar Puente comparecía en el Senado ayer y compareció solo. Ni un solo ministro, nadie del gobierno a su lado. Esa soledad clamorosa de ayer de puente en el Senado también es un mensaje de Pedro Sánchez. Ese mensaje dice: "Este marrón te lo comes tú y procura que no me salpique".
Bueno, en esa comparecencia yo creo que Puente intentó, no lo consiguió, pero intentó morderse la lengua muchas veces para no dar rienda suelta a esa agresividad twittera que lleva dentro, pero en un momento de debilidad cayó en un ejercicio de autocompasión bastante obsceno.
"Les pido que se pongan en este momento en mi lugar. Yo desde el domingo de la semana pasada prácticamente no sé si he dormido 3 horas al día. Yo sé que ustedes duermen a pierna suelta en cualquier circunstancia, no es mi caso. He mandado a mi equipo, al equipo del secretario de Estado, presidente de Adif y presidente de Renfe a Rodalíes de Cataluña, a intentar solventar este problema. No podíamos irnos todos a Rodalíes y le pido que lo entienda. Hemos hecho el máximo esfuerzo de dividirnos para intentar atender los dos grandes frentes que en este momento tenemos abiertos".
Hombre, don Óscar, yo no digo que no sea duro ser ministro, hay días en los que a uno no le apetece ni sentarse en el coche oficial, pero en el mismo instante en que usted trataba de inspirar compasión, había madres, hermanos, hijos, abuelas llorando por sus muertos en Adamuz. Así que permita usted que toda la empatía, si acaso, la reservemos para las familias de las víctimas y no para los ministros que han sido pillados ya en varias mentiras y que no supieron gestionar el mantenimiento de las infraestructuras ni en Adamuz ni en Cataluña. Defenderse haciéndose la víctima cuando hay 45 muertos en el accidente de Adamuz y una víctima más en Barcelona es una obscenidad. Pero presumir encima, como hizo el ministro en otros momentos de su comparecencia de lo bien que está gestionando esta tragedia, pues eso, eso ya es francamente indignante. Y no fue solamente el portavoz del PP, Paco Bernabé, el que pidió ayer la dimisión de puente. También lo hizo el portavoz de Junts en el Senado que se llama Eduard Pujol.
Ojo cuando Junts exige estas cosas porque, si la cabeza de Puente se convierte en la condición de Puigdemont para reconstruir los puentes parlamentarios con el gobierno, pues Pedro Sánchez sabe perfectamente que va a tener que entregársela. La cabeza de Puente a cambio de la cabeza de puente con Junts. Y sabemos que Moncloa está volcada ahora en la operación de complacer a los de Puigdemont y también a Podemos que son los dos socios más díscolos. Necesitan que vuelvan al redil de la mayoría de investidura. Así que, ministro, cuidado.
Aldama y el sobre de Delcy
Ayer, por cierto, reapareció Víctor de Aldama y soltó otra de sus bombas en la Audiencia Nacional. Declaró ante Santiago Pedraz, el juez que investiga la trama de hidrocarburos, que Delcy Rodríguez en persona le entregó a él un sobre relacionado con la financiación ilegal del PSOE y de la internacional socialista a través de la petrolera venezolana PDVSA. Es una acusación muy grave, pero él piensa acreditarla, piensa entregar el sobre, lo tiene. Lo que no necesita más pruebas es la connivencia de este gobierno con el régimen chavista, zapatero mediante. Ojo a las informaciones que viene publicando el diario El Mundo sobre el pagador del expresidente, ese Julio Martínez, con el que parece que Zapatero no solo salía a correr, también salía a cobrar. En concreto por su labor de mediación con los arcas del régimen chavista y a su vez ese tal Julio Martínez cobró una comisión del rescate de Plus Ultra con dinero público, con nuestro dinero. Ese rescate que según Ábalos él se negaba a hacer, pero acabó imponiendo José Luis Rodríguez Zapatero.
Subida del SMI
Y otra figura que reaparece es la de Yolanda Díaz. Andaba celosa doña Yolanda de Ione Belarra desde que el gobierno permitió a la líder podemita colgarse la medalla de la regularización de los inmigrantes. Así que ha sacado la cabeza de la única forma que sabe hacerlo, subiéndose encima de esos sindicatos que ella misma riega generosamente de subvenciones. De modo que Yolanda ha pactado con Yolanda, o sea, con los sindicatos, y ha pactado subir el salario mínimo a 1.221 € de los 1.184 actuales, pese al rechazo frontal de la patronal que se ha descalgado del del acuerdo.
O sea, Yolanda Díaz lo va a imponer mediante Real Decreto para evitar una vez más que el Congreso lo tumbe. Ahora falta que nos expliquen si Hacienda va a empezar a cobrarles el IRPF a los perceptores del nuevo salario mínimo, porque si lo hace provocará que aumente la economía sumergida. La gente preferirá cobrar en negro o pagar en negro. Y si Hacienda finalmente los exime del pago del IRPF, estaremos igualando a la baja la productividad de la la economía española, donde el salario mínimo cada vez se parece más al salario medio.
Así que tenemos al gobierno tratando de superar a la vez la crisis ferroviaria a golpe de espantada, la parálisis parlamentaria a golpe de decretazo y la agenda judicial a golpe de cortinas de humo. Y entre tanto se acercan las elecciones en Aragón y después vienen las de Castilla y León y después las de Andalucía. Veremos cuántas páginas le quedan para entonces al Manual de Resistencia.



