Manel Llaràs, panadero: "Esta mañana a las 7 han pasado el precio de la verdura para unas cocas saladas y están un 60% más caras que el viernes pasado"
Manel Llaràs, un panadero de tercera generación, explica en 'Herrera en COPE' cómo los conflictos internacionales amenazan la viabilidad de su pequeño negocio en Lleida

Manel Llaràs, panadero en Lleida y afectado por la subida de la electricidad
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Los conflictos internacionales y la geopolítica se han convertido en una preocupación diaria para negocios tan tradicionales como las panaderías. Así lo ha explicado Manel Llaràs, dueño del horno Llaràs en Lleida, en 'Herrera en COPE' con Jorge Bustos. Este panadero, tercera generación de su familia, se ha visto forzado a convertirse en un "pequeño experto" en la materia, ya que la situación global "influye mucho al final en el precio final" de sus productos.
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La lección aprendida de Ucrania
La situación actual no es nueva para Llaràs. La guerra de Ucrania ya le supuso un duro golpe que casi le obliga a cerrar su obrador. "Estuvimos por muy poco de tener que cerrar", ha confesado. En aquel momento, los precios de la luz y del gas se duplicaron, lo que le forzó a tomar una decisión drástica: apagar su horno de mayor consumo de gas el 22 de marzo de 2022.
De aquella crisis, el panadero aprendió a "reaccionar rápido". Desde entonces, cuenta con un asesor energético y opera con contratos fijos tanto para la luz como para el gas. Esta estrategia, aunque a veces más cara que el mercado libre, le proporciona una "garantía" y estabilidad en los precios durante la vigencia del contrato, protegiéndolo de la volatilidad imprevista que generan las guerras.

Imagen de recurso de una panadería de Barcelona
El impacto del nuevo conflicto ya es real
A pesar de tener blindado el coste del gas y la electricidad, Llaràs ya nota el impacto del nuevo escenario geopolítico en otros frentes. El primer efecto lo ha visto en el transporte. "Fui a repostar mis vehículos, tengo tres furgonetas de reparto, y el sábado ya notamos una subida del gasoil de un 22 por 100", ha detallado. Este aumento reduce directamente sus márgenes de beneficio.
Pero el golpe más duro ha llegado desde la huerta. El panadero ha relatado cómo el precio de las verduras que utiliza para elaborar las tradicionales cocas de Recaptec se ha disparado. "Ya nos han pasado el precio casi un 60 por 100 más caro que el viernes pasado", ha lamentado. Su mayorista atribuye esta subida, en gran parte, al aumento de los gastos de transporte en toda la cadena de suministro.

Imagen de recurso de una furgoneta con pan
Subir el precio del pan, una decisión difícil
La consecuencia directa de este aumento de costes sería repercutirlo en el precio final, pero Llaràs sabe que es una medida delicada. "Es muy difícil, porque aunque no compitamos con la gran superficie, cuando todo sube, la sensibilidad del precio está en los consumidores", explica. Subir el precio del pan podría significar perder clientela.
Por ahora, el panadero tiene un pequeño respiro. "Tengo margen para esperar estas dos o tres semanas porque tengo blindado el gas y la luz", afirma. Sin esa protección, "tendría que tomar una decisión de hoy para hoy ya". Pasado este tiempo, deberá analizar la evolución de los costes y decidir si puede seguir asumiendo la subida o si, finalmente, se ve obligado a ajustar sus precios.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




