Alfredo, gestor: "Si estamos en récord de recaudación de Hacienda y 1.500 euros de sueldo no da para lo mismo de hace años, ¿quién está ganando en todo este triángulo?"
El dueño de una gestoría y varios expertos explican la asfixia de las pymes ante unos costes laborales que no paran de subir desde hace cuatro años

Madrid - Publicado el
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Las empresas españolas siguen en vilo, atenazadas por la incertidumbre y una subida de costes que no cesa. Los costes laborales en España encadenan ya cuatro años seguidos al alza, una situación analizada en el programa 'Herrera en COPE' por Jorge Bustos y Pilar Cisneros. Según los últimos datos disponibles, correspondientes al tercer trimestre de 2025, el coste por hora trabajada subió un 2% respecto al mismo periodo del año anterior, una tendencia que afecta negativamente a las cuentas de resultados.
El testimonio de un empresario
Alfredo Pérez, dueño de una gestoría, ha explicado la situación límite que viven muchas compañías. "Estamos en un rincón donde las empresas están cada vez más ajustadas", ha señalado. Esta presión se traslada también a los trabajadores, que han visto mermado su poder adquisitivo. "Hace años era cobrar 1.500 euros, que podía comprar x. Ahora, por esos 1.500 euros, puedes comprar muchas menos cosas", lamenta Pérez.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero
El coste real de un trabajador
La experta económica Victoria Ballesteros ha puesto sobre la mesa en 'Herrera en COPE' una cifra reveladora que ilustra la presión que soportan las empresas. Ballesteros afirma que "un trabajador que gana 1.500 euros netos al mes, en realidad, le cuesta a la empresa alrededor de 2.600". Esta diferencia sustancial, que evidencia la carga de las cotizaciones sociales y otros costes asociados, genera "vértigo" en la "empresa pequeñita", como confirma Alfredo Pérez, ya que supone "más del 50 por 100 de su salario".
Un trabajador que gana 1.500 euros netos al mes, en realidad, le cuesta a la empresa alrededor de 2.600"
Si esta subida de costes, que las empresas intentan no repercutir en el precio final, se mantiene, las consecuencias pueden ser graves. El experto laboral Sandall Gómez advierte de que va a repercutir en los más débiles, como "el comercio" y la "pequeña empresa", y que puede generar una "reducción de empleo" y otros "problemas económicos".
Las pymes, en modo supervivencia
Este escenario asfixiante provoca que la pequeña empresa sea "incapaz de asumir el incremento de costes laborales", lo que frena su crecimiento y su capacidad de contratación, según revela un reciente informe. Ante esta situación, muchas pymes optan por invertir en tecnología para mejorar la productividad o directamente por ajustar sus plantillas, entrando en un "modo mantenimiento" por el temor a las consecuencias de un despido o una nueva contratación.
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