Sale a la luz la batalla secreta de Velázquez para impedir la boda de su hija de catorce años: "Es de telenovela"
Una investigación de los historiadores Patricia Manzano y Mario Zamora revela la faceta más desconocida del genio sevillano como padre y suegro

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La figura de Diego Velázquez, uno de los pintores más universales de la historia, presenta una nueva y sorprendente faceta gracias a una investigación que ha sacado a la luz un pleito con el que intentó por todos los medios impedir la boda de su hija Francisca. Los historiadores del arte Patricia Manzano Rodríguez y Mario Zamora Pérez han descubierto en el archivo diocesano de Madrid un documento que desvela el enfrentamiento del pintor con su futuro yerno, Juan Bautista Martínez del Mazo. Una trama familiar digna de una telenovela.
Un matrimonio contra Velázquez
La historia ha comenzado cuando los investigadores, que estudiaban la figura de Martínez del Mazo para un libro de Manzano, han localizado su expediente matrimonial. El documento confirma que Francisca Velázquez, de solo 14 años, y Martínez del Mazo, un pintor del taller de su padre de 27 años, se comprometieron a casarse a escondidas tras pasar dos noches juntos. Este acto, según ha explicado Patricia Manzano, formalizaba una promesa de matrimonio que desató la furia del autor de 'Las Meninas'.

, Diego Rodriguez de Silva y Velazquez (1599 ? 1660) Pintor español
Velázquez, que según los historiadores aspiraba a un ascenso social y a un matrimonio más ventajoso para su hija, se ha opuesto frontalmente a la unión. "Pensamos es que Velázquez, en efecto, quería algo más para su hija", ha señalado Manzano, explicando que casarla con alguien ajeno a los "oficios manuales" como la pintura habría sido "una victoria" para él. Su reacción ha sido inmediata y contundente: sacar a Francisca de Madrid y enviarla a Sevilla con su abuelo, el también pintor Francisco Pacheco, para frustrar el enlace.
Un litigio de película en Sevilla
Lejos de rendirse, Juan Bautista Martínez del Mazo ha iniciado un pleito para hacer valer su promesa de matrimonio. El pintor ha presentado una serie de testigos en Madrid para confirmar su relación con Francisca, pero el verdadero drama se ha trasladado a Sevilla, donde ha comenzado una búsqueda desesperada de la novia desaparecida. "Es totalmente telenovelesco, porque en algún momento Mazo encuentra en casa de su tía una chaqueta que él reconoce que es de Francisca, pero la tía y la sobrina dicen que no", ha relatado Patricia Manzano.
La presión de Mazo ha llegado a tal punto que ha solicitado a la justicia eclesiástica medidas drásticas contra la familia. Como ha detallado Mario Zamora, el demandante ha conseguido que se embargaran los bienes de Francisco Pacheco y que incluso se le excomulgara. Este hecho era especialmente grave, ya que Pacheco no solo era un pintor de prestigio, sino que también ostentaba el cargo de veedor de la Inquisición, un trabajador de la propia Iglesia encargado de supervisar la decencia de las pinturas en lugares públicos.

Silueta de la escultura del pintor en Madrid
La documentación del pleito contiene detalles íntimos, como la declaración del propio Mazo en la que afirmaba que, tras pasar las noches juntos, "había habido su virginidad", una frase que los investigadores han confirmado en otros documentos de la época para referirse a que la había desflorado. Los testigos presentados por el yerno confirmaban de oídas que el encuentro íntimo se había producido.
El giro final y la boda forzosa
El conflicto ha dado un vuelco cuando Francisca finalmente ha aparecido en Sevilla para testificar. En un primer momento, "ella niega conocer a Mazo, niega que se hayan comprometido, lo niega todo", ha explicado Manzano. Sin embargo, meses después y ya con el proceso judicial de vuelta en Madrid, la joven ha cambiado radicalmente su versión. El juez había ordenado que Francisca fuera apartada de la influencia familiar, y en su nueva declaración, ha confesado.

Diego Velazquez - Autorretrato
En su testimonio definitivo, Francisca ha confirmado que sí conocía a Mazo y que deseaba casarse con él, revelando que "era su familia la que le estaba presionando para impedir el matrimonio". Ante esta confesión, la Iglesia ha actuado con una celeridad inusitada, dándoles un plazo de siete días para casarse bajo amenaza de excomunión para ambos. Este apresuramiento ha llevado a los historiadores a plantear la hipótesis de que Francisca podría haber estado embarazada, aunque no existen documentos que lo confirmen.
Finalmente, la boda se ha celebrado y Velázquez ha tenido que aceptar la unión, dotando a su hija para el matrimonio. La pareja tuvo una vida prolífica, con diez hijos, aunque solo cinco llegaron a la edad adulta, y la propia Francisca, cuya única imagen conocida es un posible retrato de bebé en una 'Sagrada Familia' de su padre, murió durante un parto. Un final que cierra una historia de amor, ambición y conflicto que redefine la biografía de uno de los mayores genios de la pintura española.
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