Un neurocientífico revela las claves para entrenar la intuición y tomar mejores decisiones
El investigador Mikel Alonso explica que esta capacidad, a menudo despreciada, es una herramienta científica que se puede entrenar para mejorar nuestros aciertos

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La intuición, esa 'vocecita' interna que a veces nos guía, no es magia, sino ciencia. Así lo explica el investigador Mikel Alonso, doctor en neurociencia aplicada al comportamiento y autor del libro 'El valor de la intuición'. En una entrevista en el programa 'Fin de Semana' de COPE con Cristina López Schlichting, Alonso ha desgranado las bases científicas de esta capacidad y cómo podemos entrenarla.
¿Qué es realmente la intuición?
Según el experto, la intuición es "un proceso mental muy rápido y subjetivo" que opera de forma inconsciente para sacar "conclusiones probabilísticas" y que tiene un componente de acción, de "hazlo o no lo hagas". Aunque a menudo se percibe como algo místico, Alonso subraya que "desde el punto de vista de la neurociencia, la intuición es científica". Se trata de uno más de los muchos comportamientos automáticos del cerebro, como la toma de decisiones.
A pesar de que en el entorno laboral se suele tachar de poco seria, Alonso recuerda que grandes empresarios como "Jeff Bezos" o "Bill Gates" han hablado abiertamente de su importancia. Del mismo modo, inversores como George Soros han afirmado que su intuición es clave para "decidir cuándo llega el momento".
Cómo funciona el proceso intuitivo
El proceso intuitivo se desarrolla en dos fases. La primera es la etapa guía, en la que el cerebro actúa como un "pequeño aprendiz de médium", intentando anticiparse a los acontecimientos. De forma inconsciente, busca patrones y recopila evidencias a partir de nuestro conocimiento y experiencias para corroborar o refutar una hipótesis inicial.
Si se acumulan suficientes pruebas y se supera un umbral, se pasa a la etapa integradora. Es entonces cuando el cerebro nos envía una "corazonada", definida por Alonso como una emoción débil para avisarnos de su conclusión. Sin embargo, el experto advierte que la intuición no es infalible y puede confundirse con sesgos cognitivos, sobre todo en ámbitos en los que "somos novatos".
Entrenamiento y diferencias de género
Una de las cuestiones más debatidas es si las mujeres son más intuitivas. Mikel Alonso afirma que, tras una completa revisión, ha concluido que "las mujeres tienen mucha más predisposición para la intuición" desde un punto de vista neurocientífico, social y evolutivo. No obstante, recalca que el cerebro es muy plástico y la habilidad debe ser entrenada por todas las personas.
El entrenamiento es fundamental, ya que "si no entrenamos una habilidad que tenemos, la perdemos". Alonso explica que los hombres que trabajan en profesiones con una alta carga social y de empatía pueden llegar a niveles de intuición similares a los de las mujeres. Por tanto, la práctica deliberada es más decisiva que la genética.
En la vida moderna, nuestra mejor arma para nutrir la intuición es la atención. Alonso advierte de que el uso constante de dispositivos móviles nos desconecta de la realidad y nos impide enriquecer nuestra base de datos de experiencias. "Nos perdemos ver las caras de las personas", afirma, perdiendo información crucial para el proceso intuitivo, que aunque es rápido, "aprende despacio".
Finalmente, el neurocientífico subraya que la empatía y la intuición están relacionadas, ya que ser empático proporciona más datos al sistema para mejorar su funcionamiento. La clave, concluye, es aprender a escuchar nuestras corazonadas y entenderlas como lo que son: una función cerebral más, una herramienta científica a nuestro alcance para navegar la complejidad del día a día.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



