Beatriz Osa sobre Noelia Castillo: "Aunque transmitía una gran dulzura, también poseía un fuerte temperamento. Cuando estallaba era de armas tomar"
Beatriz Osa, la periodista que se ganó la confianza de Noelia Castillo en su último año de vida, cuenta en Fin de Semana los detalles sobre cómo era Noelia y cómo afrontó sus últimos momentos: "Para ella ya no era demasiado tarde, ella lo sentía como un por fin".

Noelia Castilllo durante la entrevista con Beatriz Osa sostiene una foto de su infancia
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La periodista Beatriz Osa, quien realizó la última entrevista a Noelia Castillo para el programa 'Y ahora Sonsoles', ha compartido nuevos detalles sobre su personalidad y sus últimos días en el programa 'Fin de Semana' de COPE, con Cristina López Schlichting. Osa, que siguió su caso durante un año, ofrece un retrato cercano de la joven cuya muerte por eutanasia ha generado un profundo debate social.
En su último día, Noelia expresó una sensación de paz que sorprendió a su entorno. "Para ella ya no era demasiado tarde, ella lo sentía como un por fin", ha explicado Osa. La periodista compartió las propias palabras de Noelia poco antes del procedimiento: "estoy tranquila, es el día que más tranquila estoy". Esta declaración refleja la convicción que mantuvo sobre su decisión.
Una dualidad de dulzura y temperamento
Beatriz Osa ha descrito el carácter de Noelia como una mezcla de contradicciones. Aunque tenía una "voz suave, delicada, pausada", que transmitía una gran dulzura, también poseía un fuerte temperamento. "Era muy agradable, era educada, pero si algo se le cruzaba, por decírtelo así, pues también estallaba y era de armas tomar", ha revelado la periodista.
Este carácter firme se manifestó incluso en sus últimos momentos. Osa ha relatado cómo Noelia gestionó las visitas en la habitación del hospital, autorizando personalmente quién podía quedarse. Mostró su cariño a sus enfermeras de confianza, pero no dudó en pedir a otras sanitarias que se marcharan: "a esta y a esta son mis enfermeras a las que tengo un cariño total, y vosotras 2, fuera, por favor". Según Osa, "ese momento [...] es parte de Noelia".
La compleja dinámica de una familia rota
La relación con sus padres, que estaban divorciados, también era compleja. En contra de la imagen de una confrontación constante, Beatriz Osa aclara que también compartieron tiempo en familia. "Pese a estar divorciados, el padre ha estado en la casa de su ex suegra, que han pasado tiempo en familia todos juntos", ha afirmado. Sin embargo, el proceso judicial para frenar la eutanasia generó una tensión innegable.
La madre, Yoli, vivía en un dilema constante. Luchaba contra la decisión de su hija, pero temía ser apartada de su vida, una amenaza que Noelia ya había cumplido cuando paralizaron la eutanasia por vía judicial. La madre se encontraba en la tesitura de: "no quiero que muera, pero tampoco quiero alejarme de ella, quiero estar todo el tiempo lo más cerca posible de ella".
Recuerdos, sueños y una estética muy definida
Su apariencia y sus gustos personales eran una parte fundamental de su identidad. Cuando Osa le preguntó qué le había parecido su entrevista en televisión, su primer comentario fue: "me he visto muy guapa". Esta coquetería se unía a una fascinación por lo romántico y el color rosa, que llenaba su habitación y que fue incluso el color que eligió para su lápida: "un rosa palo".
En sus conversaciones con Osa, Noelia revisó momentos felices de su pasado a través de fotografías. La periodista le preguntó si no podía aferrarse a esos recuerdos para encontrar una razón para vivir. Sin embargo, su reacción fue concluyente: "se le acusó otra vez el gesto y era un no".
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