Isei, la empresa vasca que vigila con 30.000 cámaras y una IA que detecta hurtos por los gestos
Esta ingeniería, especialista en seguridad para empresas, desarrolla tecnología pionera para analizar comportamientos y anticiparse a los robos en comercios

IDescubre aquí cómo trabaja la ngeniería ISEI
Vitoria - Publicado el
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La seguridad ha evolucionado más allá de las alarmas y las cámaras convencionales. La ingeniería vasca ISEI, nacida en 2006, se ha especializado en el desarrollo de tecnología capaz de analizar comportamientos, optimizar negocios y anticiparse a problemas. Su gerente, Sergio Redondo, explica en COPE Euskadi que su principal motivación es "darle el mejor servicio posible al cliente, integrando sistemas y ofreciéndole un estudio personalizado a cada situación". La firma combina videovigilancia, alarmas y control de accesos para ofrecer una solución a medida, principalmente a empresas del sector retail, supermercados o gasolineras.
Una red de 30.000 cámaras para un solo cliente
Uno de los hitos de la compañía es la gestión de una red de más de 30.000 cámaras para un único cliente del sector retail, distribuidas por toda España. Todas ellas se integran en un centro de control remoto desde donde se televigilan las instalaciones. El objetivo es "minimizar la pérdida desconocida", es decir, los hurtos que sufren los comercios. Para lograrlo, se apoyan en la analítica de vídeo y la inteligencia artificial.
Estoy seguro que somos la empresa que más más cámaras integradas tiene en este sentido"
Gerente de Ingeniería ISEI
Aunque puede haber instituciones públicas con más dispositivos, Sergio Redondo está convencido de su posición de liderazgo en el ámbito privado. "Estoy seguro que somos la empresa que más más cámaras integradas tiene en este sentido", afirma, refiriéndose a la integración de sistemas de diferentes instalaciones en un solo software de gestión.

Los aparacamientos cuentan cada vez con más cámaras de vigilancia
IA para analizar gestos y comportamientos
La tecnología de ISEI no solo graba, sino que interpreta. Un ejemplo son los mapas de calor, que muestran por dónde se mueven los clientes en una tienda o un museo, una información muy valiosa para marketing o para gestionar flujos de personas y evitar aglomeraciones. Esto permite, por ejemplo, saber qué productos atraen más la atención o si es necesario reorganizar al personal de seguridad.
La compañía también ha desarrollado software de analítica de gestos para prevenir hurtos de forma proactiva. Redondo detalla su funcionamiento: "Si alguien va con una bolsa o una mochila, intenta meterse algo en su propia mochila, pues que las propias cámaras, a través de un software y unos servidores de análisis de vídeo, nos den también esas alarmas". Estas alertas pasan por varios filtros automáticos antes de llegar a un operador humano, que es quien finalmente confirma si se está produciendo un hurto y avisa a la tienda.
Otro sistema de alerta temprana es el que detecta comportamientos anómalos, como el intento de sacar un carro de la compra por la zona de entrada en lugar de por las cajas. "Nos ayudamos de estas analíticas de vídeo para identificar un carro si sale por una salida no autorizada", comenta Redondo. Esto permite al centro de control aplicar el protocolo y avisar al establecimiento para evitar la pérdida.
Privacidad y seguimiento ‘a posteriori’
Cuando un robo ya se ha producido, ISEI cuenta con un software de seguimiento visual automático. Esta herramienta permite a los operadores marcar a un individuo en las grabaciones y reconstruir todo su recorrido por la tienda, lo que facilita la obtención de pruebas. Para que sea efectivo, la empresa procura que sus instalaciones tengan una "cobertura 100 por 100 de la tienda, para evitar que haya puntos ciegos".
Ante el debate sobre la privacidad, Redondo asegura que todos los sistemas cumplen la normativa, están registrados en la Agencia de Protección de Datos y se señalizan debidamente. Descarta que, al menos en Europa, se llegue a un escenario de "pre-crimen" donde se identifique a una persona como potencial ladrón al entrar a un local. "Aquí somos muy escrupulosos con el tema de la privacidad. No llegaremos a eso", concluye.



