La mejor clasificación del RCD Mallorca en 11 años y el debate sobre la celebración
Los bermellones terminan novenos con 50 puntos la liga, la mejor desde 2021 cuando acabó octavo con 52 puntos. El club organizó una fiesta tras el partido

La mejor clasificación del RCD Mallorca en once años
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Cualquier malloquinista que siguiera el desenlace de la liga por evitar el descenso convendrá que había motivos sobrados para celebrar la permanencia del RCD Mallorca y no vivir la agonía de hace un año cuando estaban obligados a ganar en Pamplona para salvarse. Evitar un sufrimiento como el que se vivió en Vigo, Cádiz, Valencia, y especialmente Getafe, Almería y Valladolid, equipo que finalmente ha descendido, era para celebrar.
Estuvieron los mallorquinistas disfrutando un rato antes de su equipo, que concluyó su mejor temporada de la década con un fin de fiesta perfecto, un 3-0 al Rayo Vallecano con el 15º gol de Muriqi, el primero en Primera de Copete y la despedida de Ángel con un gol. Despedida perfecta con ovación merecida a Galarreta y coreando a Kang-In Lee, al que se le pidió que se quedara, algo muy difícil. Un día en el que se añadieron muchas emociones con el aplauso en el minuto 25 de fuerza para Sergio Rico (pedido por el Moviment Mallorquinista) y el adiós de Mateu Lahoz al arbitraje. Protagonista secundario en Son Moix pero empeñado en convertirse en actor principal de la tarde.
Mateu ha sido un árbitro clave con sus luces y sombras en el fútbol español en los últimos 15 años pero su dejar jugar, positivo para el juego, se confunde con su excesivo protagonismo que un árbitro debe tener en el juego. El personaje le ha devorado y ayer necesitaba acaparar el máximo de cuota de pantalla. Se vio una persona totalmente emocionada junto a su familia, apoyado por los jugadores a los que siempre quiso entender y a los que ayudó, y todo eso es conmovedor. Pero abre el debate sobre el protagonismo de un árbitro en el juego. Mateu empezó siendo silbado por una mayoría en Son Moix y acabó yéndose aplaudido por el público, como si acabaran perdonándole aquel "me debes una" a Enes Unal en Getafe, porque es más importante su legado que sus errores concretos debieron pensar.
Se hallaba confundido el mallorquinista ayer sobre si había para montar una fiesta como hizo el Club tras el encuentro. El RCD Mallorca celebró la permanencia como si fuera un ascenso o un título. Pero lo hizo una hora después de terminado el encuentro obligado por las obligaciones de entrevistas y ruedas de prensa oficiales pautados por la Liga con sus tiempos. El resultado fue un Son Moix desangelado sólo con los más cafeteros aguardando al equipo para aplaudir a los jugadores uno a uno en medio de torres de luz. Fue tan en familia que casi nadie se enteró del homenaje a Augusto Fernández, el campeón del mundo de moto 2 y ahora piloto de Moto GP. Unos pocos miles quedaban tan solo en el Estadio.
Celebrar una permanencia es lógico porque es el patrimonio del club, la primera división, lo indispensable para seguir creciendo, festejarlo con tanto bombo a algunos les pareció exagerado.En todo caso algo más espontáneo y menos organizado con la euforia del final del partido hubiera resultado más impactante para la hinchada, que acudió en buen número pese a no jugarse más que la clasificación final, 14.500 espectadores.
El Mallorca ha logrado con sus 50 puntos su mejor clasificación en más de una década. Desde 2012 cuando los bermellones fueron octavos con Caparrós y sumaron 52 puntos. Desde aquella temporada el Mallorca inició una travesía del desierto que se inició con el desastre de la siguiente temporada con el descenso a Segunda y en plena descomposición institucional a firmar temporadas convulsas en Segunda que acabarían con el descenso en 2017 Segunda B. Ya es conocido que ahí empezó la reconstrucción del club con limpieza de todo tras el cambio de propiedad que había llegado en esa temporada que acabaría con el traumático descenso a Segunda B.
Aquella propiedad encabezada por Robert Sarver, Andy Kohlberg y Steve Nash se había propuesto meter en la clase media de la liga al Mallorca y estaba en Segunda B. Pocos en aquel momento podían confiar en que se cumpliría ese propósito, se veía demasiado lejos y el desastre era colosal.
Pero lo cierto es que ha ocurrido. Los dos ascensos consecutivos con Moreno, una temporada en Primera de aprendizaje y vuelta a bajar con Moreno, la llegada de Luis García en Segunda, el ascenso, otra temporada en Primera de agobio y casi descenso que se salvó in extremis con Aguirre, hasta llegar a esta temporada plácida en la que el Mallorca acaba entre los diez primeros de la Liga.
Se ha cumplido el propósito de la propiedad. Muchas cosas han cambiado empezando por el Estadio en plena reforma y ya no aparece por la isla Sarver tras su lío en la NBA y el deterioro de su imagen, aunque no tenga nada que ver con el Mallorca. Ante la mirada de Kohlberg, el Mallorca firmó ayer su mejor clasificación. Todo apunta a un deseo de seguir creciendo, de dar un paso más en la confección de la plantilla.
El periodista de IB3 TV recordaba la promesa cumplida del presidente del Mallorca, Andy Kohlberg, después del descenso a Segunda División, de situar al equipo entre los diez mejores de la Primera.



