Causa general contra LaLiga y España tras los gritos a Vinicius
Reflexiones en torno a todo lo desencadenado esta semana por los gritos racistas contra Vinicius.

Causa general contra LaLiga por racismo
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Estamos siendo atacados por tierra, mar y aire, desde todos los flancos, por una oleada sobredimensionada de ira, odio y reproches a España como nación. Con el pretexto de los lamentables gritos racistas de Mestalla contra Vinicius jr (y antes en otros estadios), por culpa de esos gestos mandriles que dicen más de quien los hace que sobre el destinatario en cuestión, es toda España la que está en el centro de la diana siendo sometida a juicio. No ocurre con ningún otro país que tiene y ha tenido episodios similares.
Somos un país racista, según apunta la oleada de indignación que cabalga sobre la ideología woke, esa ideología fabricada en Estados Unidos en la que los racistas sólo son blancos hacia el resto. El racismo es según esa ideología globalista, algo unidireccional de las personas blancas, no de otras.
Internacionalmente nadie ataca a un país por episodios de racismo concretos, focalizados, localizados y perseguidos que suceden en los campos. Nadie hace una causa general de casos concretos. Nadie dice la Premier es racista, el Calcio es racista, la Ligue 1 es racista, la Eredivisie, la Bundesliga... Pero el debate hoy es que LaLiga tolera el racismo y que, de hecho, España es un país racista. No se hace lo suficiente dicen políticos patrios, que desconocen las denuncias que presenta cada semana la liga en los juzgados, no se hace nada dice Lula, el presidente globalista y condenado por corrupción en Brasil.
Ya salió Irene Montero también, la Montero de Brasil también.Ya salieron los Echenique y Rufián de turno, cogieron cacho, cómo van a soltar esa presa tan apetitosa para convertirlo en munición política contra el adversario. Es decir, está todo contaminado, es un globo de enormes dimensiones que en algún momento se pinchará y que nadie recordará en un tiempo. Pero lo cierto es que se está haciendo daño reputacional a España. ¿Por qué?
Vinicius ha puesto en la diana del mundo a todo un país, porque Vinicius en sus comunicados no habla de los casos concretos que sufre de ataque racista, habla de que un país entero que le acogió etc.etc. no combate el racismo. Ancelotti, en su desafortunada intervención en Mestalla tras el partido, contribuyó también a poner en el foco a toda España, primero dijo que todo Mestalla había sido racista con Vini, cuando le gritaban "tonto, tonto", algo que le cantan en casi todos los campos por cierto. Luego dijo que "tenemos un problema en la liga", ¿hace falta recordarle los casos sonados en el Calcio que tan bien conoce?
Hubo gritos lamentables en el exterior del estadio ya antes del partido, como ocurriera en el Metropolitano; personas que tienen en el punto de mira al brasileño por su comportamiento tratan de desencajarle, de descentrarle deportivamente donde más le pueda doler. Es sin duda un camino equivocado, censurable, reprobable. No es más edificante lo que le cantaron a Guardiola en el Bernabéu o lo que le dicen cada jornada a una gran cantidad de protagonistas del fútbol en todos los estadios. Porque esto ocurre en todas partes, no en España sino en todo el mundo. Ahora hemos descubierto que en el fútbol se insulta, pero ojo, es en la liga española, en el resto por lo visto no. Qué escándalo, aquí se juega, decía el capitán Renault en "Casablanca".
Son Moix.-
Cuando las cámaras de TV captaron a un joven, uno, llamando "mono" a Vinicius en Son Moix, parecía que 20.000 personas eran racistas en el campo del Mallorca, era un juicio a la afición del Mallorca, que es por cierto de las más tranquilas de España. Un campo de fútbol no es una inglesia, ni un teatro, es un lugar de emoción y pasión, la pasión desbordada hace decir cosas que nadie diría yendo por la calle ni en su trabajo, establecer una frontera de lo razonable y lo tolerable es necesario porque tampoco puede haber impunidad ni barra libre. En ese sentido, España y en general la sociedad ha mejorado bastante porque existe más conciencia de que hay cosas que no deben permitirse.
Nuestra sociedad hoy no es la de hace 20 ó 30 años, hay menos tolerancia al exceso. Los que han jugado en los campos décadas atrás no paran de sonreír a veces y otras indignarse, al ver la sobreprotección que hay hacia el jugador, y la piel fina para unos insultos y menos fina para otros.Tampoco un jugador como Vinicius se comportaría en el fútbol de hace 30 años como lo hace en la época que le ha tocado, dicho sea de paso. Entonces no había esas 1000 cámaras, el jugador sabía hasta dónde podía llegar y también a lo que se exponía si faltaba al respeto al contrario.
Causa contra España.-
Pero volvamos al principio, la causa general a España como país racista por los comportamientos de unos energúmenos. Vamos a recordar sólo algunos episodios en otras partes: Ivan Toney del Brendfort denunció insultos racistas en sus redes no hace mucho; en la temporada 19-20 en la Premier hubo 319 denuncias por racismo y en 2020 hubo 400 investigaciones abiertas por racismo también en la Premier League; tras la eliminación de Inglaterra en la Eurocopa ante Italia, Marcus Rashford, Jadon Sancho y Bukayo Saka recibieron toda clase de insultos racistas que fueron denunciados.
Matuidi, entonces en la Juventus, denunció en 2018 “he asistido a escenas racistas. No puedo dejarlo pasar sin reaccionar. Gracias por todos vuestros mensajes, hoy he sufrido episodios racistas durante el partido. Las personas débiles intentan intimidar a través del odio ". Más recientemente también en Italia, el mes pasado, Lukaku denunció episodio racista en el Juventus-Inter de Milán, el jugador se encaró con la grada. No es algo nuevo, es recurrente que ocurra en el Calcio (Ancelotti seguramente lo recordará bien que tienen un problema en el Calcio). También en Italia, la jugadora Enela Aluko denunció se objeto de discriminación en Turín.
El pasado mes de Agosto en Países Bajos, unos hinchas del Utrecht imitaron el sonido del mono para dirigirse al jugador del Ajax Brobbey, fueron también investigados para intentar que no vuelvan a entrar dichos aficionados, como se hace en España. En Francia, tras la derrota en el Mundial ante Argentina, Tchouameni, que aplaudía irónicamente a los impresentables en Mestalla, recordará los insultos racistas que recibió de sus compatriotas, igual que Coman o Kolo Muani.
El pasado mes de Febrero, la Confederación Brasileña decidió que se puedan quitar puntos a aquellos equipos en cuyos estadios se cometan actos de racismo. Por qué iba a ser necesario tomar medidas si no hubiera racismo sistémico también en el país de Vinicius, Brasil. Además remiten los informes a Fiscalía, como se hace aquí. Otra cosa es que eso tenga recorrido penal, los juristas sabrán. Por cierto, abrir el melón de los puntos convierte a cualquier equipo en posible víctima de sus contrincantes.
La hipersensibilidad hizo que el Bayern despidiera no hace mucho a un utillero por un comentario en tono de broma sobre Gnabry y Choupo-Moting. Cuesta creer que si los colores hubieran estado invertidos, es decir sobre un blanco dicho por un negro o asiático, hubiera sucedido lo mismo. Pero también en Alemania, en 2018 dos futbolistas del Mainz fueron objeto de insultos racistas durante el partido disputado en campo del Hannover. Leon Balogun y Anthony Ujah (el casi fichaje del Mallorca en 2010) denunciaron que un grupo de hinchas del Hannover les habían insultado, además imitaron sonidos de mono. Unos años antes, en 2013, en el partido de Segunda División 1860 Múnich y el Ingolstadt, hinchas del equipo muniqués estuvieron gritaron "cerdo negro vuelve a la selva" a jugadores rivales.
En la MLS de Estados Unidos, el pasado mes de Abril se dio la denuncia del jugador del San José Jeremy Ebobisse contra el velga Dant Vanzeir por racismo, antes, en 2021, tres jugadores del Vancouver Whitecaps fueron atacados por aficionados y agredidos con comentarios racistas. Hubo condena pública y se identificó a los culpables, como en España.
Así podríamos seguir con cientos de ejemplos en todo el mundo, porque el mal comportamiento y el racismo son propios del ser humano. Sin embargo, hoy parece que España y la Liga son los únicos que no persiguen el racismo porque lo dice Vinicius. Cuando los casos se dan en otros países, ¿se dice lo mismo? ¿Ocurre con la Premier? no, ¿ocurre con el Calcio? no, ¿ocurre con la Ligue 1? ¿ocurre con la Eredivisie? no, ¿ocurre con la serie A Brasileña? no, ¿ocurre con la Bundesliga? no. ¿Ocurre con la MLS? no. Sólo es la Liga española la tolerante con el racismo por lo visto, a pesar de los comunicados y las denuncias en el juzgado y por parte de la comisión antiviolencia, a pesar de las sanciones de prohibición de entrada a los campos,etc.
No se puede decir que la liga española no hace nada contra el racismo cuando se toma la ardua tarea cada semana con el propio club afectado de rastrear las imágenes de televisión, buscar una aguja en un pajar, identificar a los que profieren esos insultos o sonidos, y denunciarlos. En los juzgados de media España hay causas contra los aficionados que consiguen identificar, Palma entre ellos. Las propuestas de sanción son duras, los afectados recordarán durante bastante tiempo lo que les ha costado la "bromita", además de la prohibición de entrada a los campos. Además son repudiados por sus propios clubes, aquellos colores que ellos dicen defender por encima de todo, con la expulsión como socios muchas veces de por vida.
¿Es esto suficiente? quizá no, pero no es poca cosa precisamente, seguramente mucho más de lo que hacen otras ligas en la persecución del racismo. Aquí no se ha hecho el paripé de la rodilla en tierra, ni hay campañas como la de la UEFA, no hay tanta mercadotecnia como en otros países en este tema, pero no se puede hablar de pasividad.
¿Será necesario que los equipos se vayan del campo? puede ser. Hay que hacer cosas contundentes, que el energúmeno vea que el circo se acaba si él no se calla. Pero también tiene un riesgo, ¿qué pasará cuando deliberadamente haya algún hincha sin escrúpulos que emplee esos gritos para parar un partido cuando le va mal a su equipo?
En todo caso, queda claro que el racismo y el mal comportamiento es algo sistémico y no propio del fútbol sino de la sociedad, un problema que afecta a la condición humana no a un país en concreto. España y la Liga tienen la obligación de perseguir el racismo pero también todos nosotros tenemos la obligación de rechazarlo, como dijo Oli en Tiempo de Juego "todos somos parte de la solución". A la vez, también debemos rechazar que se mienta sobre nuestro país, un lugar de acogida que históricamente integró pueblos y culturas, un lugar en el que si tanto infierno racista es, habría que explicar por qué continuamente desean instalarse en España personas de procedencia diversa.



