Lolis, paciente de alzheimer en un estadio inicial: "mis hermanas se dieron cuenta de que me pasaba algo"
Los expertos recomiendan empezar cuanto antes con las terapias para frenar el deterioro cognitivo

Lolis, paciente de Alzheimer: "mis hermanas se dieron cuenta de que me pasaba algo"
Madrid - Publicado el - Actualizado
3 min lectura
Más de 70.000 personas sufren en Galicia Alzheimer y otras demencias, según los datos de la Federación de Alzheimer de Galicia. Es un problema que va a más y que agrava conforme pasan los años a causa del aumento de la esperanza de vida.
Los datos son claros. Este tipo de dolencias afectan a un 12% de los mayores de 65 años en Galicia y a un 35% de los que tienen más de 85.
Todos los expertos apuntan a que la atención temprana es esencial para frenar los síntomas. Por toda Galicia hay entidades que trabajan con los pacientes para evitar que se acentúen las pérdidas de memoria o el deterioro cognitivo asociados a esas dolencias.
En Agadea, por ejemplo, tienen un local en el barrio de Salgueiriños para los enfermos en estadios más avanzados y otro en la plaza Roja, el centro de la ciudad, al que acuden las personas que están diagnosticadas pero que aún pueden desenvolverse. Muchos no presentan síntomas evidentes de padecer alzheimer.
Hoy ha tocado Musicoterapia, porque la música puede ser muy útil para estimular la memoria. Los enfermos cantan y disfrutan al ritmo que les marca desde el teclado Tomás, el profesor. "Suelo recurrir a la música tradicional, porque ahí está todo", explica. Algunas canciones resultan familiares, otras no tanto, pero para eso está la clase, en la que hay tiempo también para aprender a elaborar instrumentos a partir de materiales reciclados. "Esto son unas claves que cuestan unos 50 euros, pero podemos conseguir lo mismo con un palo escoba que vale 50 céntimos".

Taller de musicoterapia para enfermos de alzheimer en Santiago
¿Cómo es la vida de los enfermos en un estadio inicial?, ¿cómo afrontan un diagnóstico de alzhéimer?
Este miércoles, en la visita el centro de día de Agadea conocemos a Lolis, que ha cumplido ya los 70 y acude a diario a los talleres que organizan. "Fueron mis hermanas las que se dieron cuenta de que me pasaba algo, porque no me duchaba y yo siempre había sido muy presumida".
"Estoy bien para tener alzheimer", explica orgullosa y agradece su situación porque siempre ha tenido el apoyo de su marido y de toda su familia.
Puede mantener una conversación fluida sin problema, aunque a veces tiene lagunas en cosas importantes. No recuerda, por ejemplo, su edad exacta, o cuántos días a la semana acude al centro.
Lolis trabajaba como funcionaria en la Xunta de Galicia hasta que le diagnosticaron la enfermedad. Lleva años acudiendo a los talleres de Agadea y ha logrado que los síntomas se mantengan estables y no avancen. "Lo que me gusta es cómo me estoy sintiendo ahora, como si no estuviera enferma, siempre estoy feliz cuando vengo aquí a AGADEA, siempre estoy feliz", asegura Lolis con una sonrisa.
Las actividades que les ofrecen cada día son variadas. Hacen lectura del periódico para que no se desconecten de la actualidad, hablan de las noticias y también hacen gimnasia adaptada a la situación en la que se encuentran. Cada usuario puede escoger, además, actividades individuales o de grupo, según sus necesidades. No hay un promedio, pero la mayoría de los usuarios continúan durante años participando en propuestas terapéuticas.

-
Empezar a trabajar cuanto antes y apoyo a las familias
En las asociaciones que trabajan con enfermos de Alzheimer recomiendan insistentemente empezar a trabajar cuanto antes con los pacientes, porque los talleres de estimulación cognitiva frenan el avance de esa dolencia. "Mucho más que los fármacos", afirman.
En Agadea tienen a pacientes que rondan los 60 años porque la demencia se diagnostica cada vez más pronto y eso permite que muchos enfermos puedan pasar muchos años sin presentar sintomatología grave.
Otro de los puntos fundamentales para los especialistas es el apoyo a las familias. Lucía Fandiño es trabajadora social e insiste en que "hai que cuidar ós coidadores".
"Non solo estamos para os usuarios, senón tamén para as súas familias. Eles teñen que seguir coas súas vidas na medida do posible e nós temos atención psicolóxica e unha escola de familias para compartir experiencias".
"É importante que saiban que non están sos", explica.

-
El Alzheimer es a día de hoy una enfermedad degenerativa que no tiene cura, aunque sí se puede frenar su avance.



