Bodas de plata para el comercio de disfraces y recreación más antiguo de Galicia: "En lugar de Chimpos, tendríamos que llamarnos Ave Fénix!"
Bety Sieira repasa las luces y sombras de Chimpos, un negocio familiar que ha superado dos crisis, una pandemia y se ha convertido en un referente para el audiovisual

Bety Sieira se emciona contando cómo arrancó "Chimpos" hace 25 años en Santiago
Santiago - Publicado el - Actualizado
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El nombre que tenía pensado Bety para su negocio era otro...que ya estaba pillado en el registro, así que tuvo que darle unas pocas más de vueltas a la cabeza para elegir algo que evocase también fiesta, diversión... "En esas situaciones, ¿qué haces siempre?, dar chimpos, ¿verdad?" Pues de ahí viene. Y así, desde hace 25 años. Bety Sieira repasa en conversación con Cope Santiago cómo ha sido la evolución de una iniciativa que define como "la ilusión" en la que ha invertido buena parte de su vida. La celebración oficial será "un poquito más adelante, cuando tengamos un poquito más de calma", ya que el aniversario, hoy 17 de enero, los encuentra en plena faena.
Un cuarto de siglo de altibajos
Bety Sieira confiesa que nunca pensó que llegaría a celebrar el cuarto de siglo de su proyecto. "Me vi muchas veces en la cuerda floja y muchas veces, en un abismo", ha explicado emocionada, por eso asegura que casi más que Chimpos, el espíritu de su negocio es el del ave que resurge siempre de sus cenizas. "A veces digo que es el agujero negro, porque todo lo que tengo está aquí", y abre los brazos como queriendo acoger el taller de costura, el salón con varios miles de trajes, complementos... Reconoce que han superado momentos muy complicados, incluyendo dos crisis y una pandemia que los tuvo "dos años completamente parados". Suspira...
Me vi muchas veces en la cuerda floja y en un abismo"
Diseñadora de vestuario artístico
No oculta que estos desafíos han tenido un coste personal. "He perdido muchos años de cuidar a mis hijos porque estaba aquí", lamenta, aunque matiza que no se arrepiente. Pese a las dificultades, Sieira se muestra sorprendida y orgullosa del camino recorrido: "25 años dicen que algo hemos hecho bien", afirma.
Del escaparate al plató de cine
Lo que empezó como una pequeña tienda familiar ha crecido hasta diversificarse en fiestas, celebraciones como Semana Santa y, especialmente, en el mundo del cine y la televisión. "Realmente es algo con lo que yo jamás hubiera soñado, es mi sueño", ha confesado Sieira sobre su trabajo en rodajes: entre los más recientes, las series Hierro o Rapa. Una pasión que compagina, claro, con la gestión de la tienda.
Recuerda sus inicios con "tanto miedo..." y se acuerda siempre de las personas que confiaron en ella, como Ana Míguez o José Manuel Gayoso, de los primeros que le abrieron las puertas para seguir creciendo. Su trabajo se ha extendido más allá de Galicia, llegando a vestir a un circo italiano que, de paso por Santiago, quedó encantado con su vestuario y le hizo un encargo.
Realmente he llegado donde nunca había pensado, es mi sueño
"Haremos una fiesta con todas las personas que nos han apoyado durante todo este tiempo... pero tendrá que ser un poco más adelante, porque el 25 aniversario nos pilla, afortunadamente, trabajando". Igual sopla una vela cuando termine la jornada de hoy y, cuando llegue la fiesta, igual se pone "una diadema de cuernitos, con el dos y el cinco". Suelta una carcajada y asegura que "disfrazarse, en Carnaval, seguro!"
El futuro: Carnaval, series y descanso
Actualmente, compagina su labor en la tienda con trabajos para programas de la Televisión de Galicia. La carga de trabajo es intensa, ya que acaban de terminar la campaña de las cabalgatas de Navidad, uno de sus puntos fuertes, y ya están inmersos en los preparativos del Carnaval, que este año llega "muy cerquita".

Bety prepara ya varios pedidos de trajes de época para este Carnaval de 2026
Sobre las tendencias para el Entroido 2026, Sieira prefiere no hacer cábalas. "De momento, la gente ha venido pidiendo cosas de todo, no tienen nada fijo como otros años", señala. Los primeros encargos son todos de trajes de época: hasta una Isabel la Católica saldrá vestida de Chimpos este febrero. Mientras tanto, sigue sin tiempo para hacer un inventario completo de su fondo de armario, ya que "cerrar en esta tienda es complicadísimo".
A pesar del entusiasmo con el que vive su trabajo, Bety no se ve "otros 25 años más" al frente de Chimpos: "Quiero jubilarme antes. Estoy muy cansada". Aspira a disfrutar de todo lo que ha sacrificado por el negocio. No cree que haya relevo generacional en su establecimiento, pero espera encontrar una manera de que el legado "quede en la familia de otras formas".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




