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Un implacable Real Madrid no da opción al Valencia Basket (96-79)
Los blancos rompieron el partido en el inicio del tercer cuarto, se llevan la victoria y también el average. Jean Montero, con 18 puntos, el mejor de los taronja

Okeke supera la defensa del Valencia Basket
Valencia - Publicado el
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El Valencia Basket y el Real Madrid se veían las caras por quinta vez esta temporada, para deshacer el empate momentáneo de dos victorias cada uno. La primera fue en Málaga, en la final de la Supercopa que se llevaron los taronja. La última, la dolorosa eliminación en la semifinal de la Copa del Rey, con aquel saque de fondo maldito que acabó con un triple de Hezonja. Los valencianos se habían repuesto con mucho mérito con triunfos más que solventes ante Baskonia, Zalgiris y UCAM, pero enfrentarse a los madrileños y en su fortín era la madre de todos los desafíos.
Empezar bien era importante, para no dejar la iniciativa a los locales. Los valencianos lo hicieron, con un Puerto valiente ante Hezonja. De hecho, con un triple de Montero nada más entrar y un mate de Sako en transición, los valencianos cogieron ventaja, 12-16, minuto 6. Defensa, correr y triples. Pero el Madrid tiene un arsenal infinito y respondió con Feliz y Deck saliendo de banquillo, para cerrar acto, 20-19. No era mal resultado para un pobre 4 de 14 en tiros de 2, un 28 por cien. Con el rebote igualado, algo complicado, se mantenía todo muy ajustado.
El inicio del segundo fue para De Larrea, con su elegancia y personalidad. Reuvers enchufó un triple con respuesta inmediata de Maledon, al que Puerto añadió otro. Valencia Basket en su salsa, 27-29, minuto 13. Personalidad. Lo que define a Montero, que subió el listón, con otro más y provocó el tiempo de Scariolo, con 27-32 y los taronja en un 55 por ciento desde el arco ( 6 de 11). El hambre reboteador ayudaba mucho a mantener a distancia a los madridistas, que con chispazos de calidad de Lyles volvían a tomar la delantera, 38-34.
Contra los lanzamientos exteriores, el Madrid trataba de hacer pupa en pintura, con su tamaño. Los valencianos, movilidad. Dos alley oops, uno de Sako, con muy buenos momentos, y otro de Key, mantenían el marcador en un puño, 38-38. El triple 700 de la carrera de Llull en la competición puso de nuevo al frente al Real. Lo malo es que Hezonja se contagió y clavó dos flechas de forma consecutiva, algo que desorientó a Valencia Basket. Un rebote ofensivo de Feliz y su canasta le dieron el más ocho al Madrid, 51-43. Una pena, pero así se las gasta el Madrid, capaz de darle un volantazo al choque, a base de talento y de endurecer su defensa con Garuba.
Había que volver a recobrar el control, a mejorar la defensa y a intentar recuperar el control del rebote. Algo nunca sencillo cuando un rival como el Madrid ha cogido carrerilla. De hecho, la vuelta de vestuarios fue un ciclón blanco, para ponerse 67-48, a los cinco minutos de cuarto. Un roto importante. Un guión similar al partido ACB jugado aquí, un potente tirón y a remar. La victoria ya se había puesto muy cara, pero había que proteger el average, trece puntos, de aquel 89-76. Scariolo se indignó y forzó la técnica para un 75-65, minuto 30. Montero necesitaba ayuda.
Dos triples locales en transición, Deck y Lyles, aumentaron el desasosiego taronja, 83-67. Varias pérdidas aumentaron los daños y menoscabaron la fe en resurgir. Ahora ya el triunfo era aguantar el average, que se había puesto caro. Campazzo, con un triple puso el 86-70, a cinco minutos. Llull lo complicó más aún, con su triple 701, 91-73. La desventaja se fue a menos 20 y sólo el genio de Montero maquilló algo el castigo. A resetear y a Tenerife.



