La línea R3 de Rodalies se interrumpe de nuevo el mismo día de su reapertura
Un desprendimiento de tierras ha obligado a cortar la circulación entre Sant Martí de Centelles y el Figaró, justo en la jornada que se retomaba el servicio

Un tren del R3 se dirige hacia Ripoll
Barcelona - Publicado el
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La línea R3 de Rodalies ha vuelto a sufrir una interrupción en su servicio este miércoles, 11 de marzo, apenas unas horas después de haber retomado la normalidad. Un desprendimiento de tierras entre las estaciones de Sant Martí de Centelles y el Figaró ha sido la causa de este nuevo varapalo para los usuarios de una de las líneas más importantes de la red de cercanías de Cataluña. El incidente se produce en un contexto de frustración para los viajeros, que esperaban con ansias la reapertura de este tramo tras una interrupción anterior.
Los hechos han ocurrido a primera hora de la tarde, concretamente a las 15:24 horas, cuando un tren que circulaba sin pasajeros se ha encontrado con una piedra de grandes dimensiones que había caído sobre la vía. Según han informado fuentes de Renfe, la rápida actuación del maquinista ha sido clave, ya que ha logrado detener el convoy a tiempo y evitar una colisión que podría haber tenido consecuencias mucho más graves tanto para la infraestructura como para el material rodante. Este hecho ha sido fundamental para que el suceso se salde sin mayores daños materiales.
Un reinicio del servicio marcado por el infortunio
La noticia ha caído como un jarro de agua fría entre los usuarios habituales de la R3, ya que la jornada de hoy estaba marcada en el calendario como el día del regreso a la normalidad. Tras un período de obras o reparaciones previas, cuyo motivo no ha trascendido en detalle, este tramo de la línea volvía a estar operativo desde primera hora de la mañana. La alegría, sin embargo, ha durado poco. Este nuevo corte no solo evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura ferroviaria ante fenómenos meteorológicos o geológicos, sino que también siembra la incertidumbre sobre la fiabilidad del servicio a corto y medio plazo.

Bus de servicio alternativo espera para salir
La línea R3 es una arteria fundamental que conecta Barcelona con municipios de comarcas como el Vallès Oriental, Osona y el Ripollès, siendo el medio de transporte principal para miles de ciudadanos que se desplazan diariamente por motivos de trabajo o estudios. Por ello, cualquier interrupción, por breve que sea, genera un impacto significativo en la movilidad de la región y un profundo malestar entre los afectados, que ven alteradas sus rutinas de forma inesperada y recurrente.
Labores de retirada y servicio alternativo
Ante la imposibilidad de garantizar la circulación de trenes con seguridad, Renfe ha activado un plan de transporte alternativo por carretera. En concreto, se ha habilitado un servicio de autobuses que cubre el tramo afectado entre las estaciones de la Garriga y Ripoll, permitiendo a los viajeros dar continuidad a su trayecto. No obstante, este tipo de soluciones suele comportar un aumento considerable del tiempo de viaje y no siempre cuenta con la capacidad suficiente para absorber toda la demanda en horas punta.
Por su parte, el gestor de infraestructuras Adif ha movilizado a sus equipos técnicos, que ya se encuentran en el punto del desprendimiento. Las labores se centran en la retirada de la roca y de la tierra que ha invadido la plataforma de la vía. Posteriormente, los operarios deberán realizar una inspección exhaustiva de la zona para evaluar el estado de la vía y, sobre todo, de la ladera adyacente para prevenir nuevos desprendimientos. Hasta que no se garantice la total seguridad del tramo, la circulación ferroviaria permanecerá suspendida sin una hora de restablecimiento confirmada.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



