El legado de Pau Casals inspira un nuevo galardón por la paz en Barcelona
El alcalde Jaume Collboni presenta el galardón como un 'grito de no sumisión' frente a quienes levantan muros y una apuesta decidida por la esperanza y el diálogo

Crónica de Guillem Castro sobre la creación del Premio Internacional Barcelona por la Paz
Barcelona - Publicado el
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Barcelona ha presentado el nuevo Premio Internacional Barcelona por la Paz, un prestigioso galardón dotado con 300.000 euros que se entregará cada dos años a proyectos dedicados a fomentar una cultura de la paz. La iniciativa, anunciada este miércoles por el alcalde Jaume Collboni, nace de la colaboración con destacadas instituciones como la Fundació Pau Casals, la Diputación de Barcelona, la Generalitat y el Gobierno de España. Este esfuerzo conjunto busca posicionar a la capital catalana como un referente mundial en la promoción del diálogo y el entendimiento, premiando esfuerzos tangibles que contribuyan a un mundo más justo y pacífico.
Durante el acto de presentación, Jaume Collboni ha enmarcado el premio no solo como un reconocimiento, sino como una potente declaración de principios. El alcalde ha descrito el galardón como un grito de no sumisión y de no callarse frente al auge de los autoritarismos y las políticas aislacionistas en el panorama internacional. En una clara alusión a figuras como Donald Trump, Collboni ha reivindicado el papel de Barcelona como agente global en favor de la esperanza, comprometida con tender puentes donde otros solo ven división.
Es posible vencer al autoritarismo"
"Justo porque tenemos esperanza en el futuro es que impulsamos este premio, para seguir construyendo puentes donde otros levantan muros", ha declarado Collboni, insistiendo en un mensaje de optimismo proactivo. Ha sostenido con firmeza que "es posible vencer al autoritarismo" y ha presentado este premio como una herramienta tangible en esa lucha.
El alcalde ha contrapuesto esta visión con lo que ha calificado como una política de destrucción y sumisión, reforzando el compromiso de la ciudad con un modelo diferente de relaciones internacionales basado en la cooperación y el respeto mutuo.

Presentación del Premio Internacional Barcelona por la Paz
La herencia de Pau Casals
La creación de este premio está íntimamente ligada al legado del maestro violonchelista Pau Casals, coincidiendo con el 150 aniversario de su nacimiento. Collboni ha ensalzado a Casals no solo por su genialidad musical, sino por su inquebrantable defensa de la paz internacional y los derechos humanos.
En este sentido, el alcalde ha trazado un duro contraste con climas políticos actuales al afirmar que "Trump nunca hubiese invitado a Casals a hacer un concierto en la Casa Blanca", a diferencia del expresidente estadounidense John F. Kennedy, a quien ha destacado como un líder promotor de la paz. Esta referencia histórica sirve para subrayar los valores que el nuevo galardón busca abanderar: el arte y la cultura como vehículos para la concordia y el entendimiento.
Jordi Pardo, presidente de la Fundació Pau Casals, se ha hecho eco de las palabras del alcalde, celebrando la creación del premio y destacando su gran importancia. Pardo ha señalado que la iniciativa "se enmarca en un momento difícil" para la paz a nivel mundial, un contexto que hace más necesarios que nunca este tipo de compromisos. Ha recordado que Pau Casals siempre ligó su obra artística con el objetivo de fomentar el diálogo y la concordia, una filosofía que ahora encuentra continuidad en este premio que lleva el nombre de Barcelona.

Histórico violonchelo de Pau Casals
Una voz en un momento crucial
La ambición global del premio se refleja en su prestigioso Consejo Asesor, que cuenta con la participación de relevantes figuras internacionales que han intervenido en la presentación. Entre ellas se encuentran la exsenadora chilena Isabel Allende, la princesa de Jordania y presidenta de la Fundación Anna Lindh, Rym Ali, y Shigemitsu Tanaka, copresidente de la organización Nihon Hidankyo (Confederación de Organizaciones de Víctimas de las Bombas Atómicas y de Hidrógeno de Japón). Su presencia telemática en el acto ha subrayado el alcance internacional del premio y la urgencia universal de su misión.
No podía haber llegado en un momento más crucial"
La princesa Rym Ali de Jordania ha ofrecido uno de los mensajes de mayor calado, al afirmar que el galardón "no podía haber llegado en un momento más crucial". Ha puesto el foco en el aumento masivo de los conflictos en todo el mundo, donde ha asegurado que "se cometen violaciones prácticamente diarias contra los derechos humanos". En este escenario, Ali ha destacado lo que ha denominado "la voz rara de España y Barcelona al plantarse y defender la paz de manera constante", reconociendo la posición singular y coherente de la ciudad en un mundo convulso.
Desde Japón, Shigemitsu Tanaka ha expresado su esperanza de que "con este premio la gente se interese aún más por la paz y Barcelona destaque como centro para difundir el mensaje de la paz". Como representante de los supervivientes de las bombas atómicas, su perspectiva añade una profunda carga de significado a la misión del galardón.
Por su parte, Isabel Allende ha apelado a la experiencia histórica al sostener que, incluso tras las tragedias más dramáticas, "las sociedades pueden y deben encontrar caminos de convivencia". Ha recordado que "Barcelona se ha caracterizado en su historia por defender los derechos humanos, buscar la convivencia y aspirar a ser referente".

Isabel Allende
Un galardón con impacto y futuro
El Premio Internacional Barcelona por la Paz no es meramente simbólico. La dotación de 300.000 euros está destinada específicamente a "garantizar la continuidad, escalabilidad o consolidación del proyecto galardonado". La entidad premiada no solo recibirá un impulso económico, sino también un mandato de crecimiento. La primera ceremonia de entrega está prevista para febrero de 2027 y se celebrará en un espacio de gran envergadura cultural, L'Auditori de Barcelona.
Además, el proceso incluye un riguroso mecanismo de rendición de cuentas. La ejecución de los fondos será evaluada por las instituciones organizadoras a través de un detallado informe de impacto social. Dicho informe deberá presentarse durante la ceremonia de la siguiente edición, dos años después, creando así un ciclo de responsabilidad y demostrando los resultados tangibles del premio. Con ello se asegura que la contribución del galardón a la paz no solo se celebre, sino que se mida y verifique en el tiempo.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



