Cómo aliviar el dolor lumbar cuando pasas muchas horas sentado
Pequeños cambios diarios que ayudan a cuidar la espalda baja durante la jornada laboral

Cómo aliviar el dolor lumbar cuando pasas muchas horas sentado
Barcelona - Publicado el
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El dolor lumbar es una de las molestias más frecuentes entre quienes pasan gran parte del día sentados. Permanecer muchas horas en una misma posición puede provocar sobrecarga muscular, rigidez y tensión en la zona baja de la espalda, afectando al bienestar general y al rendimiento diario. Sin embargo, aplicar algunos hábitos sencillos puede ayudar a aliviar estas molestias y prevenir su aparición.
Una de las principales causas del dolor lumbar es mantener una postura inadecuada durante largos periodos. Sentarse con la espalda encorvada o los hombros adelantados genera una presión constante sobre la columna. Mantener la espalda recta, los pies apoyados en el suelo y las rodillas ligeramente más altas que las caderas contribuye a reducir la carga en la zona lumbar.
La elección de la silla es determinante. Una silla con apoyo lumbar adecuado ayuda a mantener la curvatura natural de la espalda, evitando tensiones innecesarias. En caso de no disponer de este soporte, colocar un cojín pequeño o una toalla enrollada en la parte baja de la espalda puede mejorar notablemente la postura.
Incluso con una buena posición, estar sentado durante demasiado tiempo no es saludable. El cuerpo necesita moverse para evitar la rigidez y mejorar la circulación. Levantarse cada media hora, aunque sea brevemente, permite relajar la musculatura lumbar y reducir la sensación de pesadez.
Los estiramientos suaves son una herramienta muy eficaz. Estirar la espalda, los glúteos y la parte posterior de las piernas ayuda a liberar tensión acumulada y mejora la movilidad. Realizar estos ejercicios de forma regular, sin movimientos bruscos, puede marcar una gran diferencia al final del día.
La colocación correcta de la pantalla y del teclado también influye en la espalda baja. Una pantalla a la altura de los ojos evita inclinar el cuerpo hacia adelante, mientras que un teclado bien posicionado permite mantener los brazos relajados. Una postura equilibrada en la parte superior del cuerpo repercute positivamente en la zona lumbar.
La respiración es otro factor clave. Respirar de forma superficial favorece la tensión muscular, mientras que una respiración profunda y controlada ayuda a relajar el cuerpo. Tomarse unos minutos para respirar conscientemente puede aliviar la sensación de rigidez lumbar.
Fuera del trabajo, mantenerse activo es fundamental para prevenir el dolor lumbar. Caminar, nadar o realizar ejercicios de fortalecimiento del tronco ayudan a estabilizar la columna y a mejorar la resistencia muscular. Una musculatura fuerte protege mejor la espalda frente al sedentarismo prolongado.
Prestar atención a las señales del cuerpo es esencial. Ignorar el dolor puede hacer que una molestia leve se convierta en un problema persistente. Adoptar estos hábitos diarios permite trabajar sentado con mayor comodidad y proteger la salud de la espalda a largo plazo.



