El método de la Fundación Juan Soñador que logra una inserción laboral del 60% para jóvenes en Valladolid
La organización ofrece itinerarios individualizados y formación en hostelería o limpieza a personas en búsqueda de una oportunidad laboral en la ciudad

Vanesa López, coordinadora del proyecto de empleo de la Fundación Juan Soñador,
Valladolid - Publicado el
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El proyecto 'Despega y Empléate' de la Fundación Juan Soñador en Valladolid busca mejorar la inserción en el mundo laboral de personas en búsqueda activa de empleo a través de itinerarios individualizados. Así lo ha explicado Vanesa López, coordinadora del proyecto de empleo de la entidad, en una entrevista en Mediodía COPE Valladolid.
Desde 2017, y en colaboración con el Ayuntamiento de Valladolid, el programa ha llegado a más de 100 jóvenes cada año. Se centra en ofrecer formación en oficios como la hostelería, logrando que la inserción laboral de los participantes sea de “alrededor del 60 %”, según detalla López.
Formación adaptada y alianzas clave
Los itinerarios formativos se basan en certificados profesionales de grado nivel 1, con una duración de dos a cinco meses. Un aspecto fundamental del éxito, señala la coordinadora, es que “todas las formaciones tienen prácticas en empresa” y que las alianzas con las empresas y la administración “son clave para que estos itinerarios tengan éxito”.
Más allá de los jóvenes: programas para todos
La Fundación Juan Soñador también extiende su labor a otros colectivos. A través de otros proyectos financiados por la Junta de Castilla y León y entidades privadas, ofrece formación para personas adultas en sectores como limpieza y de comercio, además de hostelería. Estos programas, organizados en grupos de entre 10 y 15 personas, también cuentan con una buena respuesta, sobre todo en el sector de hostelería.
Para mantenerlo sin duda hay que trabajar las competencias personales”
Coordinadora del proyecto de empleo de la Fundación Juan Soñador
López destaca que, además de la capacitación técnica, el mantenimiento del puesto de trabajo depende de otros factores. “En todas las formaciones nuestras trabajamos mucho las competencias personales”, afirma. Insiste en que, si bien la formación facilita el acceso, “para mantenerlo (el empleo) sin duda hay que trabajar las competencias personales”.
Retos y perfiles vulnerables
Los programas se dirigen especialmente a colectivos en situación de vulnerabilidad. La coordinadora identifica entre ellos a los jóvenes, las mujeres, las mujeres migrantes con doble vulnerabilidad y los desempleados de larga duración.
Para hacer frente a dificultades como la falta de experiencia, desde la fundación piden a las administraciones seguir apostando por los cursos formativos alternativos a la formación reglada y por la creación de alianzas con empresas, sin olvidar la necesidad de la población de encontrar una estabilidad en los contratos.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




